Cincel digital: Cómo la tecnología esculpe el futuro de los negocios

Artículo elaborado por: Edith Choque, CEO de Pro Avance.
En Arequipa, estamos orgullosos de lo que construimos con nuestras manos y nuestro ingenio. Pensemos en el maestro cantero que, con paciencia y precisión, transforma el sillar en arcos y fachadas que perduran siglos. Esa dedicación, ese toque humano, es el alma de nuestros negocios. Hoy, en pleno siglo XXI, enfrentamos una nueva cantera, una digital, y contamos con un nuevo tipo de cincel: la tecnología. Para muchos, este mundo de algoritmos e inteligencia artificial puede parecer un idioma ajeno y complejo, pero la realidad es que estas herramientas ya no son una opción, sino un componente esencial para la supervivencia y el crecimiento de nuestras empresas, aquí en el sur del Perú. La pregunta clave no es si la tecnología reemplazará nuestra fortaleza, sino cómo podemos usarla para potenciar esa esencia y llevarla más lejos.
La transformación ya está ocurriendo en nuestro entorno. He conversado con empresarios que son un claro ejemplo de esta evolución. Recuerdo a Carlos, dueño de una pequeña agencia de turismo en el Cercado, quien sentía que la pandemia había puesto un punto final a su sueño. Hoy, gracias a un sencillo sistema de reservas en línea y a la promoción de sus rutas de trekking por el Colca, a través de videos cortos en redes sociales, ha logrado atraer a un nuevo perfil de viajero nacional e internacional que planifica su aventura por internet. Su caso no es una anécdota aislada, sino una evidencia de una tendencia imparable.
Según la Cámara Peruana de Comercio Electrónico (CAPECE), el comercio electrónico en el Perú ha mantenido un crecimiento robusto post-pandemia, demostrando que el consumidor digital ya no es un nicho, sino una fuerza mayoritaria del mercado. Ignorar este canal es como tener la puerta de nuestro local cerrada en la calle más transitada del mundo.
Sin embargo, no podemos ser ingenuos; la brecha digital es un desafío real. Un informe del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) sobre tecnologías en empresas revela que, si bien la conectividad a internet ha avanzado, la adopción de herramientas digitales más allá del correo electrónico o las redes sociales básicas sigue siendo una tarea pendiente para una gran parte de las micro y pequeñas empresas.
Muchos empresarios sienten que la tecnología es costosa, compleja o que no está hecha para su rubro. Aquí es donde debemos desmitificar. La digitalización no significa necesariamente implementar un software empresarial carísimo (ERP). Significa utilizar WhatsApp Business para gestionar pedidos y catálogos de manera profesional; significa aceptar pagos con Yape o Plin, eliminando las barreras de la transacción; significa usar herramientas en la nube como Google Drive para compartir información vital con el equipo sin estar físicamente en la oficina. Incluso la inteligencia artificial (IA), que suena a ciencia ficción, ya ofrece herramientas gratuitas o de bajo costo que pueden ayudar a la dueña de una picantería a redactar una publicación atractiva para promocionar su chupe de camarones, liberando su valioso tiempo para lo que mejor sabe hacer: cocinar con pasión.
La tecnología, por tanto, no es el fin, sino el medio para fortalecer nuestra resiliencia empresarial. Nos permite adaptarnos más rápido a los cambios del mercado, optimizar nuestros recursos para lograr una mayor sostenibilidad y, fundamentalmente, competir en igualdad de condiciones, promoviendo un desarrollo más justo. La verdadera transformación digital no se trata de tecnología, sino de mentalidad: de una curiosidad constante y una disposición a aprender. La pregunta para cada líder de negocio en Arequipa ya no es si debemos adoptar herramientas digitales, sino cómo y cuáles se alinean con nuestra estrategia para resolver problemas reales y concretos.
El desafío actual es formidable, pero el espíritu de nuestra gente nunca ha rehuido a las grandes obras. Así como nuestros antepasados dominaron la piedra para edificar una ciudad inmortal, nuestro reto hoy es dominar el píxel para construir sobre esos sólidos cimientos un futuro más próspero, conectado e innovador para nuestra región.
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