Arequipa

Defensores de animales en guerra contra la Gerencia de Salud

13 de mayo de 2017
Defensores de animales en guerra contra la Gerencia de Salud

Organizaciones tienen dudas sobre la campaña, por eso ponen en entredicho el trabajo del sector Salud.

Por: Roxana Ortiz A.
Por más documentos que enviaron a la Gerencia Regional de Salud, no solo pidiendo explicaciones sobre los casos de rabia en Arequipa, sino también poniendo a disposición sus servicios para retirar a los canes de las calles y llevar a cabo programas de vacunación, esterilización y adopciones, nunca recibieron una explicación  consistente al respecto, lo que hace dudar a las Asociaciones Protectoras de Animales sobre si realmente existe la rabia en Arequipa.
“Cuando nos hemos apersonado a dialogar con los funcionarios de salud y después de mucha insistencia, nos mostraron unos documentos en los que se informaba sobre el presupuesto que recibieron del Ministerio de Salud para las campañas de vacunación; pero parte de ese presupuesto había sido destinado para comprar souvenirs, polos, gorros, sánguches y otras cosas, que realmente en las campañas que hemos acudido, ni siquiera hemos visto”, dice Hania Rodríguez, presidenta de Hope, Asociación de Protección Animal.               
«La corrupción es tan grande en el país, que uno tiene que dudar de todo, más aún cuando las cosas no se hacen de manera transparente y mucho menos, cuando uno trata de ayudar y simplemente se niegan a recibir ayuda profesional», agrega Deyanira Paredes, de la fundación Colitas.
Otro hecho que los hace dudar que realmente exista la rabia en la ciudad, es que hasta el momento no hay una sola persona que esté con la enfermedad, a pesar que dicen que los animales con rabia mordieron a muchos. “Solo se tiene el caso de la señora que se encuentra internada en EsSalud, pero fue un caso ocurrido con un can procedente de Puno, no hay una sola persona internada en estos momentos con la enfermedad que haya sido mordida en Arequipa” , agrega.      
“En la Gerencia de Salud no tienen ni la más mínima idea cómo tratar con animales de la calle, y mucho menos para buscar una solución al crecimiento indiscriminado de los canes, cuya labor es responsabilidad enteramente de la Gerencia de Salud, del Gobierno Regional y de las municipalidades provinciales y distritales, como así lo señalan las leyes y para eso reciben presupuesto, pero poco o nada han hecho al respecto”, añade Hania.           
“¿Acaso el tema de la rabia ha sido solo un pretexto para pedir presupuesto a Lima?,  es una pregunta válida que todos los que conocemos el tema y que estamos involucrados voluntariamente nos hacemos, sino  por qué no hacen nada por solucionar el problema de los animales callejeros mostrando como única alternativa la  eliminación, como si así se va a terminar con el problema”, cuestiona Hania Rodríguez.
MASCOTA CON RABIA SALIÓ DE GERESA
Hace algunos días, un funcionario de la Gerencia Regional de Salud salió a los medios de comunicación a afirmar que una mascota con rabia había sido entregada en adopción por los  protectores de animales. “Esa es una infamia, una calumnia. Están buscando que la gente ya no adopte a los animales, que nosotros dejemos de hacer lo que les corresponde a ellos”, señalan indignadas las protectoras de animales, quienes sustentan hogares para mascota con sus propios recursos y con donaciones que consiguen de personas e instituciones que conocen su trabajo.
En la Gerencia de Salud existen mascotas que sobreviven con  el alimento que algunos trabajadores les proporcionan. Una perrita parió hace pocas semanas unas 8 crías y una joven llamada Vanessa decidió recoger a cuatro cachorros para darlos en adopción, ya que según le comentaron en el lugar, lo más probable era que iban a eliminarlos, así que se los entregaron.
Esta joven llevó a las crías al parque 15 de Agosto, donde los animalistas hacen las donaciones de sus animales y pidió permitirle  entregar a los animales, porque ya no los podía mantener. “Si yo hubiera estado en el lugar, me hubiera llevado a los cachorros para vacunarlos y esterilizarlos, porque solo así los entregamos, con su respectivo carné y hubiéramos solicitado los teléfonos de los adoptantes para hacerles un seguimiento, pero tampoco podíamos prohibirle a ella, que haga esa labor”, comenta Hania, quien dice tener  las grabaciones de las conversaciones sostenidas en todo el proceso.
Pero de igual manera, ella dice no estar nada segura que el cachorro que recogieron de la Geresa haya tenido rabia, porque no se siguió ningún tipo de protocolo para determinar si era portador de la enfermedad.
El cachorro habría arañado a una niña, no mordido, por lo que lo llevaron a la posta y allí le dijeron que regresara otro día, porque no había personal, sin tomar ninguna prevención, más sabiendo que podría tratarse de rabia canina. Regresó a los días con el cachorro y sin mediar ninguna explicación, ni hacerle análisis, ni ponerlo en cuarentena, le cortaron la cabeza, para recién allí hacer un análisis, del que hasta el momento no se tiene resultados, comenta la fundadora de Hope.
“Eso demuestra una vez más, que ni siquiera en los centros de salud, tienen idea de lo qué hacer en caso de rabia, si lo hubiera habido, porque la niña se encuentra bien. El hecho que una mascota muerda a alguien no quiere decir que esté con rabia, los animales, como los  humanos tenemos un modo de comportarnos, unos son ariscos y pueden morder y otros sumisos y buscar la protección de las personas”, comenta.
SINO FUERA POR LOS PROTECTORES
Alrededor de cuatro albergues de animales trabajan oficialmente en Arequipa, donde rescatan a los que son abandonados a su suerte por las personas y que se reprodujeron sin control, alrededor de mil canes que buscan ser puestos en adopción, labor que debiera estar a cargo de las autoridades locales y regionales, porque para ello reciben  presupuesto del Gobierno Central, al tratarse de un problema de salud pública.
“Si nosotros no nos dedicaríamos a esta labor, sacrificando nuestras vidas, nuestras familias, esos canes y cientos más que hemos rescatado, hubieran repoblado la ciudad, habría más animales que personas en las calles, pero las autoridades en lugar de congregarnos para trabajar juntos, lo único que hacen es cuestionar nuestra  labor y ahora difamar a las asociaciones que  hacen el trabajo que a ellos les  corresponde”, dice Deyanira.
Actualmente los rescatistas están recogiendo los canes del Cono Norte, que viven en torrenteras y en estado salvaje, a los que llaman “lobos”, por el estado en que viven. Dice que estos animales son aquellos que mucha gente, como los  vendedores de mascotas de la avenida Andrés Avelino, en alguna oportunidad arrojó a los carros basureros, luego que no pudieron ser vendidos y que lograron sobrevivir, ahora  deambulan por la basura. Los vendedores del lugar, así como de los mercados vecinos, han sido concientizados y ahora esperan a los animalistas para que se lleven a las mascotas abandonadas.
“Toma un tiempo ganarse su confianza, los rescatamos y los esterilizamos gracias al apoyo de la clínica Terán. Nunca nos han mordido porque sabemos hacer nuestro trabajo. En todos los años que llevo en esta labor, nunca he visto un perro con rabia, por eso me resulta muy difícil creer en las estadísticas del Ministerio de Salud y esto que yo voy a donde nadie va, como las torrenteras o  los basurales”, cuenta Hania.                                         
Recalcan que, la intención de ellos no es pelear con nadie, sino hacer lo mejor posible por las mascotas y para ello, cuentan con la experiencia suficiente para enseñar cómo se debe trabajar en el rescate animal. Hicieron un llamado a la población a seguir adoptando  mascotas porque aseguran ninguna de ellas sale de los albergues sin su respectiva vacunación, esterilización y ahora hasta el adiestramiento.        
 
Compartir


Leer comentarios