Diez historias que no sabías de Arequipa

Hay muchos detalles que encierra la ciudad de Arequipa que son desconocidos, a pesar que casi a diario son observados.
Existen tradiciones culinarias que se han hecho conocidas, como el rocoto relleno o el queso helado, pero de los cuales se desconoce su origen, como la propia de nominación de Ciudad Blanca o que la bandera de Arequipa fue en algún momento celeste y que no es guinda, color que caracteriza hoy a los emblemas en los techos de las casas.
CIUDAD BLANCA
Ciudad Blanca, la denominación no se dio precisamente porque se tiene en la actualidad muchas construcciones en sillar, por el contrario, las antiguas casonas tenían colores muy fuertes y una muestra, es la pequeña ciudad que está en el Monasterio de Santa Catalina. En las paredes de las casonas prevalecían el color azul añil o el ocre, que se conseguían de manera natural. Adquirió el apelativo de Ciudad Blanca porque sus moradores eran de tez muy clara, además de los españoles que habían llegado a fundar la ciudad.
EL FUNDADOR
García Manuel de Carvajal es el verdadero nombre del teniente gobernador que fundó la ciudad, por encargo del marqués Francisco Pizarro, quien era el gobernador de esta parte del virreinato. El historiador Helard Fuentes Rueda considera que el error de llamar al fundador como Manuel Garcí de Carbajal pudo provenir del escribano de ese entonces, Alonso de Luque, pero ha encontrado documentos de la época de la fundación de la ciudad, donde se lee claramente el nombre original. García era el nombre y el resto el apellido.
DÓNDE SE FUNDÓ AREQUIPA
La Fundación de Arequipa, por un tiempo se creyó fue en San Lázaro, pero según el historiador Fuentes Borda, el lugar era muy pequeño, y los españoles cuando fundaban una ciudad, consideraban un área para construir el templo principal, el cabildo o concejo, además de tiendas para el comercio. Por lo que se decidió donde actualmente está la actual Plaza Mayor, que era parte de lecho de río.
Desde las esquinas y con cordeles se comenzó a determinar los dameros o manzanas, que se subdividían en cuatro solares o en cuatro lotes. Algunos eran subdivididos, de acuerdo al status de las personas. Los hermanos Pizarro, por ejemplo, tenían un solar para ellos, lo mismo que los Dominicos.
Contrario a lo que muchos piensan, Arequipa ya estaba poblada antes de la fundación, por el sector de Umacollo y Yanahuara estaban los Chimbas, que los españoles le llamaron la Nueva Segovia. Por el sector de San Lázaro estaban los Yarabayas, además de otras comunidades como los Guañamarcas, Colcas, el área del Cacique de Lambramani, entre otros.
EL COLOR DE LA BANDERA
El color de la Bandera no es precisamente el guinda que se tiene. Según el historiador Juan Guillermo Carpio, mediante al Real Cédula del Rey Carlos V, se determinó que el color del emblema de Arequipa sea el “rojo carmín”, un poco más colorido que el que ahora se utiliza. Carpio Muñoz cuenta que hace unos 60 años el color de la bandera de Arequipa era celeste y hace 20 o 25 años se discutía sobre el verdadero tono y entonces se determinó que sea la tonalidad actual, pero el primero y original fue rojo carmín.
LAS PALMERAS
Las palmeras de Arequipa deben tener una antigüedad aproximada a los 110 años, ya que en una remodelación de la Plaza, en 1910 se las incluyó con el fin de incrementar la escala monumental de la Plaza.
EL TUTURUTU ¿DUENDE O ÁNGEL?
El famoso Tuturutu, que no es más que un Ángel de la Anunciación y no un duende, fue donado por el obispo Juan Cavero de Toledo, en el año 1735, fue desterrado y enviado a la cárcel. Un local que estaba en el Fundo El Fierro, supuestamente por antiestético. Tenía alas que no se sabe cuándo ni dónde las perdió.
EL RELOJ DE LA CATEDRAL
La Catedral de Arequipa tiene un antiguo reloj desde hace más de 160 años, pero hay detalles que pasan desapercibidos. Los números están en romanos, pero el 4 en lugar de IV, lleva IIII. También cerca al número IX, se puede observar con un lente especial, un pequeño agujero ocasionado por un balazo, supuestamente de la revolución del 50.
LA VIRGEN Y EL SANTO
La Virgen en la calle está ubicada en la primera cuadra de San Francisco, en frontis del local que fuera del Seminario San Jerónimo y que ahora es de propiedad privada, la cual está bastante abandonada sin la limpieza necesaria y representa a Nuestra Señora de la Asunción, patrona de Arequipa.
El Santo Violento, también es una talla de sillar representando a Santiago Apóstol que está ubicada al ingreso de la iglesia de la Compañía, pero por la calle Álvarez Thomas está montado a caballo, con el sable en la mano, cuyas cabezas decapitadas son pisoteadas por su caballo.
En los portales de San Agustín y de Flores se pueden observar pequeños rostros en las columnas, que al igual que el Tuturutu constantemente están vigilando a todo el que transita por el lugar. La iglesia más pequeña, de apenas unos centímetros, está en la calle Santo Domingo.
EL QUESO HELADO
El queso helado es el famoso postre que las monjitas que llegaron de España comenzaron a elaborar. Ellas pidieron a los pobladores les trajeran hielo del Pichu Pichu para poner en el tonel que llenaron de sal, en medio un barril de acero que comenzaron a dar constantes vueltas. Los lugareños al ver que obtenían helado y que servían en pequeñas rodajas, vieron la similitud con rodajas de queso y es así como quedó como queso helado.
PRIMER ROCOTO RELLENO
El rocoto relleno, plato arequipeño popularizado en el mundo, habría sido hecho por primera vez por el cocinero Manuel Masías (1728 – 1805), quien lo preparó en Lima y luego en París. Incluso hay un cuento al respecto y es que Masías decidió bajar al infierno para recuperar el alma de su hija Delphine, que había muerto muy joven, pero Lucifer le dijo que se la podría devolver si antes le preparaba un plato especial, delicioso con mucho picor, y así le preparó rocoto relleno, quedando tan complacido que cumplió su palabra.
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