Editorial: El tiempo en contra
29 de mayo de 2017

Tanto la gobernadora regional como los alcaldes de Arequipa son conscientes de que el tiempo para entregar obras como resultado de su gestión, resulta corto para que sean bien recordados y adicionalmente saben que mucho dependerá de la ayuda que reciban del gobierno central.
A la noticia de que el Sistema Integrado de Transportes dificilmente podrá terminarse antes del 2019 se suma el que los trabajos de Majes II, que corresponden al Gobierno Regional solo tienen un adelanto que llega al 6 por ciento del total.
En ambos casos, y en las obras mas importantes por realizar en la región hay problemas por resolverse y trabas que no se levantan a pesar de las gestiones y hasta de la buena voluntad que han evidenciado algunos ministros de Estado y el propio Presidente de la República, que distingue a Yamila Osorio y Alfredo Zegarra con su consideración.
Hay que admitir también que no confrontando el sur, una situación semejante a la vivida en el norte y hasta en Lima, como consecuencia del Fenómeno del Niño costero, no hay soluciones a la vista y recursos disponibles para arreglar las vías asfaltadas que vinculan a a ciudad capital con los distritos inmediatos y tampoco hay perspectivas de mejoras prontas en la conversión de caminos carreteros a pistas cómodas.
Ante los hechos la propia Gobernadora ha precisado los objetivos de su gestión hasta el fin de su administración, quiere hacer eso y nada mas en la seguridad de que las obras proyectadas o en proceso de ejecución son tan importantes que darán trascendencia a su labor de 4 años y dejarán favorable impresión a los ciudadanos que la eligieron para gobernar las ocho provincias durante cuatro años.
Hacen bien las autoridades elegidas en fijarse desde ahora metas concretas y específicas para entregarlas terminadas o muy avanzadas al fin de sus cuatro años de gestión para que no sean descontinuadas o para que se les reconozca el mérito de cumplir palabra empeñada.
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