Arequipa

Editorial: Lo que está pasando con el Melgar

10 de agosto de 2017
Editorial: Lo que está pasando con el Melgar

El FBC Melgar es, sin duda, representativo de una ciudad de laureles a los que respondieron los esfuerzos dirigenciales de los responsables del equipo de fútbol que llegó a ser campeón nacional y luego subcampeón, y que ahora está en incómoda situación en la tabla de posiciones del balompié peruano.

 
Es necesario que cada partido de Melgar no sea necesariamente una victoria, pero sí una demostración de entrega, de coraje, de identificación con la tierra y que aún perdiendo se evidencie que se hizo todo lo posible por conseguir la victoria en forma limpia y caballerosa y no como ha ocurrido en que hubo agresión y violencia, verbal y física, contra jugadores y técnicos, también peruanos como nosotros.
El cuadro melgariano está carente de brillo y ausente de entrega. Eso no debemos ni podemos permitirlo, cuando los vemos faltos de garra, como si fuese otro de los equipos mediocres del fútbol nacional y además portándose como no deben y como si el club no tuviera 100 años de vida en una ciudad que le brindó siempre cariño y que compartió sus victorias, solo para conocer que detrás de esas bondades había maldades ocultas que destiñen la bandera de la ciudad y que no le muestran el cariño deseado.
Algo está fallando, y no sabemos, si se trata de directivos o de técnicos, pero sí las vemos repercutir en unos jugadores que parecen ajenos a nuestra tierra y que nos hacen mirar hacia atrás a gente que ya está a punto de jubilarse en el deporte, pero que no deja de significar la presencia de un arequipeño de corazón que se da íntegro, aunque solo le permitan jugar por minutos.
 
La identificación de Melgar con Arequipa es evidente y permanente, y su comportamiento actual no corresponde a los laureles deseados en la juventud presente con relación a su centenario de triunfos.
 
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