Editorial: Los chóferes ebrios
17 de mayo de 2017

Parece ser que no han resultado tan disuasivos como se suponía los afanes judiciales y admnistrativos para con los conductores de vehículos que ponen en riesgo su propia vida, la de otros choferes y hasta de peatones al ingerir licor cuando conducen.
En un operativo realizado por los agentes de la Policía Nacional del Perú en la noche de víspera del Día de la Madre se comprobó que 44 choferes estaban bebidos por encima de límites razonables y permitidos por lo que serán motivos de denuncia ante el Ministerio Público y sufrirán suspensiones en la habilitación de sus licencias.
Todos los días, sobre todo en los canales de televisión nacional, se da cuenta de pérdidas de vida y daños materiales cuantiosos ocasionados por quienes no debieran beber y que lo hacen aparentemente sin darse cuenta justamente por el estado en que se encuentran. Todo lo anterior llama a reflexión para que no solo se radicalicen las normas sino que se eduque, desde los colegios a todos aquellos que manejarán en el futuro para que se abstengan de hacerlo cuando no se encuentren en estado adecuado. Es preferible utilizar los servicios de terceros, como los taxistas para ser devueltos en sus casas en forma segura y no ocasionar daños a la colectividad con choque y atropellos.
Las sanciones por adecuarse deben comprender el revelar los nombres de los conductores castigados para que sus familiares y amigos lo tengan en cuenta y colaboren a cuidarlos si realmente los aman.
Todo aquel que tiene un familiar que luce como consumidor de alcohol debe impedirle manejar para que no se convierta en un peligro público.
Leer comentarios