Arequipa

El acoso: un delito poco claro para muchos

10 de marzo de 2019

Un periodista solía escribir en sus redes sociales mensajes dirigidos a la congresista, Marisa Glave. Con “Mi bella” o “Mi sensual musa” iniciaba sus escritos adjuntando imágenes de la legisladora en el Congreso o evento público. No tiene de malo admirar la belleza femenina, hasta que cruzas límites. Una vez este mismo personaje compartió una foto de Glave descansando en una piscina, en traje de baño, con el mismo formato de mensaje. Este señor había cruzado por mucho las fronteras de la intimidad de Marisa Glave. La congresista averiguó y reparó en que el autor de la imagen no dio un nombre verdadero a la recepción del local donde estaba pasando el rato. Así que actuó y pidió limitar el comportamiento de este personaje.

Por un momento pónganse en el lugar de Glave. Qué estén solos o con sus familias, y luego aparezca una imagen no autorizada de ese momento, tomada por un extraño. Imaginen esa sensación de ser vigilado, acosado. De vivir en tu intimidad, y que alguien esté atento a tus movimientos. Es lo mismo que le pasó a la congresista.

Por eso se tomaron las medidas de no dejar ingresar al denunciado al Parlamento. Hubo apoyo, pero también respaldo al periodista en nombre de la libertad de expresión. No crean; los acosadores también tienen aliados.

DEFINICIÓN
Pero hombres y mujeres (porque ellas también acosan) no tienen claro que es un acoso. El código penal establece esta definición: “El que, de forma reiterada, continua o habitual, y por cualquier medio, vigila, persigue, hostiga, asedia o busca establecer contacto o cercanía con una persona sin su consentimiento, de modo que pueda alterar el normal desarrollo de su vida normal (…)”.

Según el Ministerio de Trabajo: “El hostigamiento se da entre personas que trabajan juntas, o comparten espacios en el entorno laboral. No es necesario que sea tu jefe o superior, también puede ser una persona con el mismo rango que tú, o menor al tuyo”.

El Ministerio de la Mujer, además, define acoso virtual. “El acoso virtual, ciberacoso o acoso cibernético, es la acción o conducta realizada por una persona o grupo de personas para amenazar, avergonzar, intimidar o criticar, con o sin connotación sexual, a través de medios de comunicación digital a una persona, quien rechaza estas acciones por considerar que afectan o vulneran su derecho a la dignidad, a la integridad, a la salud o el derecho a una vida libre de violencia”.

El acoso se da a cualquier edad, tanto a mujeres como a hombres.

ASÍ SE HOSTIGA
Son ejemplos de hostigamiento en el trabajo: Promesas de beneficios a cambio de favores sexuales, amenazas mediante las cuales se exija una conducta no deseada; acercamientos corporales, roces, tocamientos u otras conductas físicas de naturaleza sexual que resulten ofensivas y no deseadas; uso de términos de connotación sexual o sexista; insinuaciones sexuales, gestos obscenos o exhibición de imágenes de contenido sexual, que resulten insoportables, hostiles u ofensivos.

Por ejemplo en el caso del acoso virtual se presentan algunas modalidades: Ofensas con o sin connotación sexual; envío reiterado de mensajes ofensivos, con o sin connotación sexual, a través de correo electrónico, chat, mensajes de texto, WhatsApp, Facebook, entre otros; envío frecuente de comunicaciones electrónicas hostigadoras y amenazantes; publicación en la red de alguna agresión física grabada con algún medio digital, etc.

EL ACOSO CALLEJERO
Una encuesta del Instituto de Opinión Pública de la Pontificia Universidad Católica del Perú sobre Acoso Sexual Callejero reveló que siete de cada 10 mujeres sufrieron acoso callejero. El 34.4 por ciento reveló haber percibido “miradas persistentes e incómodas”, 38.3 por ciento silbidos y 31.3 por ciento sonido de besos. Un 23.3 dijo que vio gestos vulgares.

POR QUÉ NO DENUNCIA LA VÍCTIMA
Otra pregunta que se hacen los incrédulos de la existencia del acoso es por qué la víctima no denuncia a su agresor en el momento. La actriz mexicana, Stephanei Sigman, víctima de acoso dio algunas razones: “Por miedo; porque lo primero que hace mucha gente como los que cuestionan… es minimizar y atacar a la víctima. Hacer un juicio barato y cobarde; el sistema de justicia en nuestro país no funciona en muchos casos, la violencia de género es pan de cada día; la mujer no tiene el mismo valor que el hombre”, entre otras.

“Nadie se va a inventar eso”, dijo a CNN en Español Carmen Ruiz Repullo, doctora en Sociología en la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla, España) y especializada en violencia de género.

“Sigue existiendo un estigma de que cuando hay una agresión sexual la mujer ha hecho algo”, criticó Ruiz. “Siempre hay un cuestionamiento de la víctima cuando son temas de género”, agregó.

La socióloga habló de que la sociedad actual es “machista” y tiende a categorizar a las mujeres “entre buenas y malas”. “Y una mujer que ha sufrido una agresión suele estar considerada como mala mujer porque se insinuó”. Esto hace que la víctima guarde silencio sobre su agresión: “Nadie quiere estar entre las cuestionadas”, dijo.

ES UN DELITO
El acoso es un problema y un delito. En el Perú, es un delito desde el 12 de setiembre del 2018, cuando se dispuso que sea incorporado al Código Penal a través del Decreto Legislativo 1410. Puede sancionarse con cuatro años.
Hay agravantes. Cuando la víctima es menor de edad, es persona adulta mayor, se encuentra en estado de gestación o es persona con discapacidad. La víctima y el agente tienen o han tenido una relación de pareja, son o han sido convivientes o cónyuges, tienen vínculo parental consanguíneo o por afinidad. La víctima habita en el mismo domicilio que el agente o comparten espacios comunes de una misma propiedad. La víctima se encuentre en condición de dependencia o subordinación con respecto al agente. La conducta se lleva a cabo en el marco de una relación laboral, educativa o formativa de la víctima.
En estos casos la pena puede llegar a los siete años.

Ahora en vez de cuestionar y minimizar las denuncias de acoso, deberíamos revisar nuestras conductas para no caer en conductas inadecuadas y delictivas.

Compartir


Leer comentarios