El altar en homenaje al Día de la Virgen de la Asunción

El Foro de Diógenes escrito por el Dr. Fortunato Turpo Choquehuanca.
En muchas ocasiones, cuando se trata de obras trascendentales, también la historia se repite, como la que ha ocurrido en esta noble y leal ciudad caudillo de Arequipa de Bonifaz. Arequipa desde hace varias décadas ha acogido con generosidad a miles de emigrantes procedentes de los diferentes departamentos del país. Hito importante es el terremoto acaecido en Arequipa los años de 1958 y la sequía en el Altiplano de Puno en 1960, que provocó la búsqueda de trabajo y oportunidades después del terremoto. Hechos que han motivado el acercamiento de dos regiones que ahora son la micro región del sur, que no es sino la hermandad de dos pueblos que sellaron en la historia un mismo pasado y futuro, cuyas costumbres y tradiciones son las mismas.
En consecuencia, la población arequipeña ha crecido enormemente desde aquellos años. El desarrollo económico, político, social y cultural se extendió en todo orden del desarrollo integral, promoviendo otra fisonomía de la ciudad caudillo, con una transculturización hasta nuestros días en pleno siglo XXI. Es decir, las festividades religiosas, como digno recuerdo y homenaje a las divinidades de los emigrantes, se ha hecho más patético y abundante desde la década de 1960. Las nuevas urbanizaciones populares, los nuevos pueblos jóvenes se han coloreado cada vez más con el mestizaje arequipeño, a veces hostil y también generoso.
En este aspecto, como muchos otros emigrantes, los residentes de la provincia de Azángaro en Arequipa, también se han incorporado a la vida social y económica de esta ciudad del yaraví. Así empezaron a aglutinarse para celebrar la festividad del 15 de agosto en homenaje a la Virgen de la Asunción, Patrona de Azángaro, como lo es también de Arequipa. Entonces, la imagen de la Virgen de la Asunción en Arequipa fue festejada en cada aniversario religioso de la Virgen. Pero también fue objeto de constantes desalojos en las diferentes parroquias donde pernoctaba cada cierto tiempo y en diferentes iglesias de Arequipa.
Esto fue el punto determinante para que los residentes tomemos una decisión, que para el caso hubo una reunión de emergencia en la parroquia de la Iglesia de La Merced de Arequipa, que ante la preocupación a donde internar a la imagen, se nos encargó la de resolver el problema ante las autoridades de la Orden mercedaria que regentan la Parroquia de la Iglesia de La Merced de Arequipa.
Después de un proceso seguido ante la autoridad eclesiástica, tanto de la sede de Arequipa como la de Lima, se logró la autorización definitiva para la construcción del Altar, previa aprobación del proyecto artístico y bajo la responsabilidad financiera en los costos a cargo del Comité Pro Altar de la Virgen de la Asunción en Arequipa, presidido por el autor de esta nota y acompañado por distinguidas personalidades azangarinas.
El retablo del altar fue inaugurado y bendecido en acto público el 13 de agosto del año 2000, con la presencia de las autoridades eclesiásticas: El padre provincial reverendo Marcial Tejada Manrique, el comendador Pablo Solari Lazarte y el párroco de la Iglesia de La Merced, Pablo Chicata Cárdenas y los miembros del Comité Pro Altar, y residentes azangarinos.
La alegría y el beneplácito de la comunidad de residentes en Arequipa, se hizo sentir con creces, en especial de aquellos quienes aportaron, no importa con un pequeño sol peruano o con su simple aliento. Se extendió la alegría hacia nuestros hogares, que con la sencillez de siempre vimos nuestra obra y tarea cumplida.
También lee: Los docentes deben conocer las herramientas que brinda la IA
Leer comentarios