El espía del inca: El rescate de Atahualpa descrita en los quipus

Considerada el mejor libro del 2018 cuenta los planes de rescate del inca Atahualpa de las garras de los conquistadores españoles. Basada en una crónica, la ficción toma personajes reales y describe como bastante detalle los usos y costumbres del imperio Inca.
Por Christian Lecarnaqué L.
Cada fin de año los medios suelen elaboran listas con títulos de lo mejor en cine, teatro, libros, etc. El Comercio colocó a El espía del inca como una de las mejores novelas de ficción, título que recibió este adjetivo: “monumental”; lo mismo hizo su crítico literario, José Carlos Yrigoyen: “Hay que apuntar también la cuidada edición impresa de un libro que significa una de las apuestas más ambiciosas y logradas de nuestra narrativa última y que hasta hace poco solo podía leerse por medios digitales: «El espía del inca» de Rafael Dumett”.
Perú 21 siguió en la misma línea: “En esta lista no puede faltar ‘El espía del inca’ (Lluvia Editores), de Rafael Dumett. Podría calificar como uno de los mejores libros que se publicaron este año. Al mismo tiempo, es una reedición, pues se editó por primera vez en 2012 en versión digital. La obra, de gran prosa, ficciona la cautivante historia sobre cómo se intentó rescatar al inca Atahualpa”. Y recientemente ganó el premio Luces de El comercio como mejor libro de ficción. El padre de Rafael Dumett recogió el premio.
Bombardeados por libros ligeros y recomendaciones mediáticas, pasamos por alto esta buena obra. Lo más triste es que el libro se presentó en julio del 2018 en Arequipa, y probablemente los medios no le hayamos dado la importancia que se merece.
Intrigado por esta elección decidí buscar en las librerías de la ciudad el sugerido texto. Pero la búsqueda en vano porque no hallé El espía del inca. Pregunté y parecían desconocer la existencia del texto (olvidé indagar en el mercado negro). Incluso colgué una imagen de la portada del Facebook por si alguien conocía de su paradero en la ciudad, y la publicación no recibió ni un like.
Cómo es posible que uno de los mejores libros del 2018 no esté al alcance de nuestras manos. Hay películas que jamás llegarán a la cartelera local, sea porque son títulos rebuscados, densos o demasiados independientes para que el público los acepte, pero los puedes encontrar en un mercadillo o en una insegura página web. Un libro no. Más sí es peruano, y no tiene la debida publicidad en los grandes (o también chicos) medios de comunicación, se hace complicado de conseguirlo.
Pero afortunadamente Internet tiene un espacio reservado para El espía del inca. El texto se ofrece en Amazon, plataforma internacional de venta online. Solo está disponible en digital para leerlo en tu Smartphone o Tablet con una aplicación llamada Kindle, un simulador de la lectura en físico. Para aquellos veneradores del papel podría ser una actividad frustrante leer en estos dispositivos, pero ¿acaso leer no es el objetivo final?
EL ORIGEN
El espía del inca es una novela centrada en el rescate del inca Atahualpa. Su protagonista lleva como nombre Salango o Yunpacha, un espía cuya misión es elaborar un plan para liberar al líder inca de los conquistadores. La novela se basa en una crónica llamada Suma de Juan Betanzos donde habla sobre la existencia de este agente incaico.
El texto demoró 11 años en escribirse y se lanzó, primero (gracias a La mula publicaciones), en digital en el 2012. Por esos años se hablaba del boom de los libros electrónicos. En esos tiempos los futurólogos advertían de la extinción del libro (como también lo hicieron con la prensa escrita). Hoy los textos en papel siguen generando dinero, los libros electrónicos se sumergen en la indiferencia de los lectores quienes, si de opciones tecnológicas se trata, están optando más por los audiolibros que los textos en digital.
Dumett arriesgó y lanzó la obra en digital, pero no funcionó. “Fue gracias a LaMula, que decidió publicar el libro en formato digital, que el libro vio la luz en 2012. Pero, más allá de las buenas intenciones, la luz que vio fue mínima, pues su alcance fue muy limitado. Incluso ahora, publicar un libro electrónico es en el Perú igual a no publicarlo”, escribió Dumett en su cuenta de Facebook. Felizmente en el 2018, y después de muchas “mecidas” como señala el autor, El espía del inca vio la luz en papel, solo que se extinguió rápido.
“La primera edición de «El espía del Inca» oficialmente se agotó. Aún existen ejemplares en Amazon y seguramente quedan algunos en las librerías de Puno, Cusco y Cajamarca. Posiblemente hay en El Virrey de Miraflores, Communitas y la Librería Peruana, en Lima. Pero Lluvia Editores ya no está en condiciones de reponer. En su periplo por París se vendieron los últimos libros que tenía a su disposición”, escribió Dumett en su Facebook el 5 de febrero.
LA NOVELA
La obra contiene más de 800 páginas y se escribe bajo el ritmo de una novela espionaje. La historia se va desentrañando con ayuda de quipus. “Primera cuerda: blanco entrelazado con negro, en Z” se lee en el primer título.
Cada nudo y cada color tienen su historia. Cada personaje y su historia cuentan con una cuerda especial.
En el final del texto se incluyen referencias donde el autor consigna hasta 11 textos vinculados a estudios de los quipus. La investigación del autor fue bastante prolija. Quizás hasta ya sea experto en la lectura de este código incaico.
El espía tiene personajes reales como de ficción. El inca Atahualpa y sus generales están presentes en la historia como los conquistadores Francisco Pizarro, Diego de Almagro y hasta Felipillo.
Yunpacha, el personaje central, probablemente existió, pero su historia, en su mayoría, es ficción, aunque su talento sí existe en la vida real: puede contarlo todo. Si lanzas granos de maíz al aire, puede contabilizarlos con exactitud.
Ese don lo llevó a servir al inca como espía, pese a que pertenecía a una clase social donde su futuro estaba destinado a convertirse, hasta el día de su muerte, en un simple vasallo del imperio.
Yunpacha es un hombre leal al imperio y por eso le cuesta liberar a Atahualpa, un líder fascinado, según la novela, con los españoles, pendiente de banalidades que en la supervivencia del imperio. Por ejemplo, resulta hilarante cuando el espía escucha que los extranjeros desean llevarlo a Europa para mostrarlo a las cortes españolas. Atahualpa lejos de atemorizarse, le encanta la idea y hasta empieza a escoger prendas para ese hipotético viaje. Y en otro pasaje se describe su depresión, hasta perder peso, por el ataque sufrido a una de sus amantes.
Cuando terminas de leer la novela te queda la sensación que los incas no perdieron el imperio por la superioridad de los españoles, sino por una falta de liderazgo y unión entre los incas. El retrato de Atahualpa es de un líder superficial, débil y sin carácter para mantener el imperio libre de los invasores.
El relato también sirve para describir los usos y costumbres del imperio inca, el rol de las mujeres y lleva una carga erótica interesante que debería servir de lección a la autora de la trilogía de Cincuenta sombras de Grey (así se escribe sobre sexo E.L. James).
La novela supone un reto, ya que se asigna, por ejemplo, un lenguaje de español antiguo a la historia de Felipillo, sin embargo el ritmo imprimido te invita a leer el siguiente capítulo para saber qué pasará con ese personaje. La forma cómo describe el imperio lo hace aún más interesante ya que aterriza esa visión romántica de los incas explicada en los colegios para darle más realismo sin dejar de admirar su sistema.
Cuando le pregunté en Facebook si algún día llegará a Arequipa, el autor respondió que habrá una segunda, y que esté en los estantes de esta ciudad depende de alguien que se anime. “Quisiera presentar el libro en Ayacucho, Huancavelica y Cajamarca. Si Arequipa quiere acogernos de nuevo, enhorabuena”. Quién será el primer atrevido en traer la novela, otra vez. Quién dice yo.
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