Arequipa

En menos de 20 días más de 100 personas fueron detenidas dentro de bares y night club

19 de julio de 2020

Conocidos locales nocturnos fueron cerrados. Sus accesos fueron soldados e incluso colocaron bloques de cemento.

Las cifras de muertes y tasas de contagio de la COVID -19 no han logrado calar en la conciencia de la ciudadanía, pues en menos de 20 días la policía y la comuna provincial de Arequipa ha detenido en bares, cantinas, prostíbulos y night club a más de 100 personas quienes indiferentes a la actual situación rompían toda regla de salubridad.

“No hay contemplaciones, se están cerrando definitivamente los bares y locales nocturnos. En un bar por ejemplo encontramos 32 personas libando licor. Igual los nigth club el África y El Amanecer intentaron abrir sus puertas, pero pasamos a soldar y colocar bloques. En la semana se ha clausurado cuatro bares que estaban atendiendo a puerta cerrada”, informó el gerente de Administración Tributaria de la comuna provincial de Arequipa, Harold Nina.

En una muestra, el 2 de julio la policía a través de personal de la Unidad de Radio Patrulla 105, intervino el inmueble ubicado en calle Chicago N°100 de la urbanización APIMA en el distrito de Paucarpata allí encontraron a siete hombres ingiriendo bebidas alcohólicas y 3 mujeres de nacionalidad venezolana alrededor de una mesa, sin mascarillas, sin guantes y obviamente sin tapabocas, ajenos a la situación que vive la ciudad. 

El 4 de julio la fuerza de orden policial intervino un local en el distrito de Hunter en un bar en donde se encontraban siete personas ingiriendo alcohol. El siete de julio personal del Escuadrón Verde, la Subunidad de Acciones Tácticas (SUAT) y el grupo de Inteligencia de la policía intervino el inmueble n.° 131, ubicado en la calle Islay en el distrito de Miraflores, un lugar que aparentemente funcionaba como prostíbulo. Allí 6 hombres y 7 damas de nacionalidad venezolana bebían y mantenían contacto físico faltando a toda norma. El 9 de julio ocurrió una nueva intervención en el establecimiento denominado “Perla Negra”, en el distrito de José Luis Bustamante y Rivero, 11 personas entre hombres y mujeres bebían alcohol apaciblemente y como si afuera no ocurriera absolutamente nada.

Recientemente, el 18 de julio, personal policial de la comisaría de Palacio Viejo y Emergencia 105, ingresaron al restaurante – picantería “Rivera del río pinto”, ubicado en la urbanización La Arboleda, en Vallecito, distrito de Arequipa, en donde encontraron a 23 personas que libaban licor. 

Según la psicóloga, Danna Castro, la falta a las normas establecidas se deben a una falta de empatía y poco interés por el bienestar común, además de un tema cultural asociada a la falta de principios morales y éticos.

“Vemos que cuando se da una norma y una persona no la acata se debe a un tema de falta de conocimiento de la disciplina. Muchas personas, tanto desde niños, como adolescentes, vienen de una cultura familiar en donde no se ha ejercido el tema de normas, límites y disciplina. Entonces aquellas personas que han tenido la falta de limitación a conductas forman una cuestión histórica de vida. Allí cabe preguntar, por qué algunas personas acatan las normas y otras no, y no se debe a las clases sociales, no, se trata al tema de autorregulación”, indica Castro.

Las faltas a las normas no solo han ocurrido en espacios calificados como ilegales, al no tener permisos de la comuna para funcionar, sino también en espacios privados en donde se han realizado fiestas y reuniones, no permitido en la actualidad.

Por ejemplo, en el distrito de Cayma en el sector de Acequia Alta la policía intervino una vivienda en el Jirón Junín en donde encontraron 26 personas que se encontraban en una fiesta, con música y bebidas alcohólicas.

“La persona que no tiene la capacidad de autorregularse viola constantemente las normas y sobre pasa los límites, es una cuestión de educación. Ahora, también las personas no acatan la regla porque ha crecido bajo los conceptos de la viveza y la criollada, dos palabras que se han metido en la mente de muchas personas a través de un refuerzo social de la última generación, en el que se enaltece las conductas en contra de la ley, tomándolo incluso como un desafío, y aceptándolo como algo positivo, cuando no lo es. Además, falta un reforzador negativo social, en el que intervengan las personas y llamen la atención. También es una actitud egoísta y no solidaria, es decir, que ve sus intereses personales y no grupales”, explicó Castro.

Cabe señalar que el reglamento del Decreto Legislativo n.° 1458 sanciona el incumplimiento de las disposiciones emitidas durante la Emergencia Sanitaria a nivel nacional y demás normas emitidas para proteger la vida y la salud de la población por el contagio del SARS- Cov-2.

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