Arequipa

Falsos curas se incrementan en la ciudad de Arequipa

19 de noviembre de 2018

Falsos curas se incrementan en la ciudad de Arequipa. Exseminaristas o sacerdotes expulsados vienen impartiendo los sacramentos cuando no están facultados para otorgarlos.

Son varias las denuncias que en el transcurso del año han llegado al Arzobispado de Arequipa sobre la presencia de supuestos sacerdotes que han estado estafando a algunos fieles católicos, quienes no se atreven a formalizarlas ante las autoridades pertinentes.

“Lamentablemente sí hemos tenido denuncias, pero nosotros no podemos hacer nada al respecto, sino advertir a la población para que no se deje sorprender. La única que puede hacer la denuncia penal es la persona que ha sido estafada”, dijo monseñor Javier del Río Alba, arzobispo de Arequipa.

Indicó que se trata de exseminaristas que no culminaron su formación o de exsacerdotes expulsados o suspendidos del ejercicio del ministerio por faltas graves, motivadas por la falta de castidad o no cumplir con sus obligaciones del celibato.

Estos exmiembros de la iglesia se agrupan o trabajan solos y se hacen llamar iglesia católica no romana y le ponen cualquier añadido más para confundir a la población, porque utilizan los mismos ornamentos, los mismos libros que se usan en el rito religioso y cuyo interés fundamental es el económico. “Es posible que por ahí haya un caso donde se tenga buena voluntad, pero yo no conozco ninguno”, dijo monseñor.

Las fieles se han dado cuenta que han sido estafados cuando después de la celebración de un bautismo o un matrimonio fuera de la iglesia, han acudido a la parroquia para obtener un certificado y se los han negado, porque simplemente no figuran en el libro oficial.

“Las personas afectadas no denuncian los casos para evitarse todo el trámite burocrático. Solo conocemos de uno sobre el cual hay hasta denuncias penales y que está en investigación, porque tuvo a varias personas estafadas”, añadió.

Se trata de un sujeto, que en algún tiempo, fue acólito de un exarzobispo y que fue expulsado de la orden religiosa. Esta persona se presentaba como cura y celebraba bautismos y matrimonios en casas o locales privados, pero en complicidad con la secretaria de una iglesia, registraba esas ceremonias como si hubieran sido hechas en el lugar. El párroco responsable tenía edad muy avanzada y era sorprendido por dicha secretaria.

La autoridad eclesial indicó que los sacerdotes realizan ceremonias oficiales y válidas solo en las parroquias o iglesias establecidas. “No hay sacerdotes que vayan repartiendo tarjetitas personales por la calle”, dijo.

Compartir


Leer comentarios