Historia y devoción de Jesús Nazareno en la ciudad de Tiabaya

La relevancia a Jesús Nazareno se fortaleció tras eventos sísmicos.
Por: Ronal Henry huanca Chacon – FPPHP.
En la ciudad de Tiabaya se conserva una de las devociones religiosas más antiguas de Arequipa, estamos hablando de la imagen de Jesús Nazareno. Desde hace varios siglos, esta representación de Cristo cargando la cruz forma parte de la vida religiosa y cultural de los pobladores, convirtiéndose en un símbolo de identidad y fe para los tiabayas.
Diversos documentos históricos señalan que la imagen habría llegado a Tiabaya durante el periodo colonial, aproximadamente hacia el año 1700. Según la tradición recogida en registros eclesiásticos, la escultura habría sido traída desde Europa y trasladada al pueblo en cajas que llegaron a la antigua casa cural. Con el tiempo, la imagen fue colocada en el templo y comenzó a despertar una profunda devoción entre los habitantes.
Desde el siglo XVIII existen evidencias de la importancia que tenía esta imagen para la población, entre ellas un documento parroquial de 1757, conocido como el Inventario de las alhajas de la iglesia de Tiabaya, donde se menciona que la imagen poseía adornos y objetos de valor donados por los fieles, lo que demuestra el creciente culto que se le rendía, además de confirmar la devoción que ya existía en la población hacia el Nazareno.

La devoción se fortaleció aún más a raíz de los terremotos que afectaron la región, uno de los más recordados fue la del 13 de mayo de 1784, que causó daños en varios templos de Arequipa, incluido el de Tiabaya. Según la tradición local, después del terremoto los pobladores acudieron a la imagen del Nazareno para pedir protección y ayuda en medio de las dificultades que atravesaba el pueblo.
Décadas más tarde, el terremoto de Arequipa de 1868 golpeó la región, según la memoria colectiva, la imagen de Jesús Nazareno fue hallada entre los escombros con daños menores, interpretado como un signo de protección divina. Desde entonces, la devoción al Nazareno se consolidó como una de las más importantes de Tiabaya.
Actualmente la imagen se conserva en la Iglesia Santiago Apóstol de Tiabaya, la escultura suele vestir túnicas bordadas, de color morado, que simbolizan el sufrimiento de Cristo durante la Pasión. Estas vestiduras son cambiadas por devotos y miembros de hermandades que mantienen viva la tradición transmitida por generaciones.

La devoción a Jesús Nazareno está estrechamente vinculada con la celebración del Cuasimodo de Tiabaya, festividad religiosa que se realiza una semana después del Domingo de Pascua. Durante esos días, la imagen recorre las calles del distrito acompañada por procesiones, bandas de música y diversas manifestaciones de religiosidad popular que reúnen a numerosos fieles.
Debido a su importancia histórica y cultural, esta festividad fue reconocida como patrimonio cultural por el Ministerio de Cultura del Perú en el año 2018. Este reconocimiento destaca el valor de la celebración como una expresión viva de la fe y de la tradición del pueblo de Tiabaya.
A lo largo del tiempo, la imagen de Jesús Nazareno se ha convertido en un símbolo de unidad para los habitantes de Tiabaya. Cada año, cuando vuelve a salir en procesión por las calles del pueblo, se renueva una tradición religiosa y la memoria histórica de una comunidad que ha sabido preservar su fe y su identidad cultural a lo largo de los siglos.
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