Perú

Pilar Vilcalpaza Masco, poeta azangarina que vale un Perú

6 de agosto de 2025

Es comunicadora social, gestora cultural, periodista en cultura y política.

Por: Fernando Chuquipiunta Machaca.

Pilar Vilcapaza Masco, nació en Azángaro el 12 de diciembre de 1990. Publicó los libros de poesía: Génesis Mujer; Pájaros Huérfanos, Diarios de una Eromaniaca; Cuervo Azul-Pájaros Huérfanos; Tunupa-Señor del tiempo y Mama Hampi. Aquí la entrevista con ella luego de terminar el café y las galletas soda.

¿QUÉ SIGNIFICA SER POETA EN EL PERÚ?

Ser poeta en el Perú es la representación de cada realidad en la que vive, manifiesta o entiende cada escritor. En el Perú el poeta ha tenido la influencia de una tradición literaria de épocas como la incaica, colonial, republicana, con movimientos indigenistas, postmodernas, y las sociedades literarias de los 70, 80, 90 y las actuales que tienen mucho arraigo poético. Hay un canon literario peruano por explorar por su diversidad y su riqueza histórica, mestiza, cultural.

¿CÓMO DEFINE SU POESÍA?

Es la búsqueda de conceptos como una realidad constante y simbólica, al mismo tiempo abstracta que manifiesta magia en el sentido común del dolor y amor dentro de la metafísica y la exploración de personajes fantásticos y su relación con los seres humanos, sobre todo y ante todo el dolor como energía fundamental de la construcción de la palabra.

¿SON VARIAS LAS ETAPAS DE SU ACTIVIDAD POÉTICA?

En el dolor humano se encuentra una de las más bellas y hermosas enajenaciones para dar inicio a la creación literaria para mi concepto. Suele iniciar en una reflexión, pregunta o indignación de esas insatisfacciones del ser humano, siempre después de la medianoche después de haber muerto en la realidad.

¿CUÁNDO SABE QUE UN POEMA ESTÁ TERMINADO?

El poema nunca se deja de terminar, cada verso, cada palabra tiene muchísimos, hilos, venas, arterias que siempre laten nuevas ideas; nuevas visiones que provocan una eternidad escribiendo. Para un poeta, esto nunca pararía a menos que se deje de existir.

FINALMENTE, ¿SE PUEDE VIVIR DE LA POESÍA?

Todo poeta está vivo en y de la poesía. Vivir de la poesía es un auténtico suicidio, para vivir uno debe morir dejar de existir para vivir, en la poesía es sumamente metafórico y contiene secretos para existir de ella y en ella, la cual pide sacrificios que solo el poeta entendería.

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