Arequipa

La historia del sarampión en Arequipa

12 de julio de 2026

Uno de los periodos más críticos fue la décadas de 1970 y 1980.

Por: Ronal Huanca Chacon – FPPHP.

Durante siglos, el sarampión fue una de las enfermedades más temidas del mundo, mucho antes de existir las vacunas, esta infección causaba epidemias que afectaban especialmente a niños y provocaban miles de muertes. Aunque muchos creen que es una enfermedad del pasado, hoy el Perú y Arequipa vuelven nuevamente a enfrentar una alerta sanitaria por nuevos casos.

Los historiadores coinciden en que el sarampión llegó al Perú durante el siglo XVI, pocos años después de la llegada de los españoles. Las primeras epidemias se registraron entre 1531 y 1533, durante la conquista y se expandieron rápidamente porque las poblaciones indígenas no tenían defensas frente a estas enfermedades europeas, causando graves efectos junto con otras epidemias como la viruela.

Aunque no existe una fecha exacta sobre la llegada del sarampión a Arequipa, los registros históricos indican que la enfermedad ya circulaba en el sur peruano desde tiempos coloniales, debido a las rutas comerciales y el tránsito entre regiones. La ubicación de Arequipa como conexión entre los Andes y la costa favoreció la propagación de enfermedades, afectando especialmente a niños y sectores vulnerables.

El diario El Deber registró en distintas épocas alertas sanitarias, epidemias infantiles, suspensión de clases y campañas de vacunación relacionadas con el sarampión y otras enfermedades contagiosas. Investigaciones médicas realizadas en hospitales de la ciudad muestran también que el virus continuó siendo un problema importante hasta las últimas décadas del siglo XX.

Uno de los periodos más críticos ocurrió entre las décadas de 1970 y 1980, cuando hospitales arequipeños aún reportaban numerosos casos y complicaciones asociadas al sarampión, especialmente en menores de edad. En aquellos años, la enfermedad seguía siendo un serio problema de salud pública, con brotes que se presentaban de manera constante y que obligaban a reforzar medidas de control epidemiológico.

La situación comenzó a cambiar gracias a las vacunas, desde la segunda mitad del siglo pasado, las campañas nacionales de inmunización permitieron reducir drásticamente los contagios y durante décadas el Perú logró controlar la enfermedad. Muchas generaciones crecieron sin ver casos cercanos, lo que hizo pensar que el sarampión había dejado de ser un problema de salud pública.

Sin embargo, este año el virus volvió a encender las alertas sanitarias en el país, el Ministerio de Salud declaró emergencia sanitaria en varias regiones debido al incremento de casos y al riesgo de expansión del brote y Puno es actualmente una de las regiones más afectadas.

En Arequipa, las autoridades confirmaron recientemente casos importados vinculados al brote registrado en el sur del país. A partir de ello, la Gerencia Regional de Salud reforzó campañas de vacunación, vigilancia epidemiológica y medidas preventivas en colegios, universidades y terminales terrestres.

La historia demuestra que las epidemias no pertenecen únicamente al pasado, enfermedades que parecían controladas pueden regresar cuando disminuye la vacunación o se relajan las medidas de prevención. Hoy al igual que hace siglos, la principal defensa continúa siendo la inmunización, una herramienta que ha salvado millones de vidas en el Perú y el mundo.

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