Arequipa

La nueva sangre en los escritores

30 de junio de 2019


Presentan una vasta producción de cuentos, novelas y poesía.

Por: Roy Cobarrubia

Son jóvenes y con un talento innato para contar historias. Alejados de la década del 90 e inmersos en un tiempo moderno, de un Perú con otros problemas políticos y sociales, comenzaron a salir de las sombras, de su zona de confort para mostrarle al mundo su trabajo, nuevas historias de la ciudad y de sus gentes a través de relatos urbanos, real, fantásticos e incluso ensayos basados en este nuevo tiempo.

Víctor Lozada Andrade, Sarko Medina Hinojosa, Gustavo Pino Espinoza, Victoria Vargas Peraltilla y otros que aún no salen a la palestra han iniciado una producción literaria con nuevas propuestas. Novelas de corte policial, cuentos y retrospecciones de la modernidad se reproducen de sus dedos con éxito profesional. Por el momento aún ignorado por la ciudad, quizás porque los espacios no es justo en anaqueles de librerías, buscan que sus propios apuesten por una literatura “descentralizadora”.

Lozada por ejemplo ha lanzado recientemente la obra del género policial “El sueño del cerbero”. El arequipeño, quien por muchos años radicó en México, volvió a la Ciudad Blanca para ofrecerle a su tierra un producto trabajado desde hace años. Una obra policial en donde devela los sentimientos más puros y maniáticos del ser humano en torno a una serie de asesinatos. La novela considerada un éxito en ventas el último verano dan muestra de su calidad y de su esfuerzo por mostrar que en el sur existen exponentes a quienes un país entero aún no escuchan.

“Los escritores arequipeños queremos dejar un mensaje, en Arequipa también se escribe Literatura, que la ciudad tiene sus propios exponentes”, dice.

El joven literato ha propuesto recientemente que las librerías de la ciudad le ofrezcan a la producción espacios de exposición, y que se incluya dentro de las secciones de librerías entre la “Literatura universal”, “Literatura contemporánea”, “Niños”, “Historia” o los espacios que puedan existir “Literatura arequipeña”. La propuesta no es descabellada y solo conllevaría a destinar una oportunidad.

Medina es otro de los autores, que aunque señala que mantiene un estilo y redacción distinta al de sus colegas, tiene algo en común, eso de darle un respiro a la Literatura y apostar por refrescar la producción con un estilo contemporáneo hurgando ya no en torres de alta tensión voladas o toques de queda, sino en eventos casi mágicos en donde disecciona la vida cotidiana, el miedo, la delincuencia en el contexto del arequipeño, el peruano de este tiempo.

En los últimos tiempos luego de producciones como “Palo con clavo y santo remedio”, en el 2014 y “La venganza de los apus” en el 2017, decidió publicar “El ekeko y los deseos imposibles”. Su última producción, aplaudida no solo por la creatividad, prestancia y agilidad para presentar una narración sencilla pero contundente, sino por la apuesta por una editorial que comienza a tomar presencia en un espacio cruel en donde la magnificencia y el academismo, como un punto imposible de lograr, son una daga de talentos y esfuerzos porque la producción no sea vista, de manera pedante y arrogante, como ejercicios escriturales, sino como verdaderas obras, novelas que pueden ascender a la explosión en ventas y respeto por el tratamiento de los escritos.

“La nueva generación de escritores tenemos esta perspectiva de hacer algo nuevo, diferente y no por alejarnos de cánones que se han venido repitiendo en la literatura antes de nosotros, sino porque somos una nueva generación de medios visuales y de eso nos hemos llenado. Así somos una generación con aire fresco, escribimos realismo mágico alejado de lo formal, de lo tradicional. No se puede hablar de una nueva corriente, pero sí de una Literatura de libre forma de expresión”, dice Medina.

Gustavo Pino se suma a la lista con un libro reciente “Un asunto frío vulgar”, una obra que dibuja a la ciudad a través de sus calles, que cuenta la historia de sus gentes, de la brutalidad humana, de la inseguridad actual y de lo maniático, sádico y hasta hilarante de sus habitantes. La historia, que podría ser insertada dentro del género de la novela negra, resalta por describir al Periodismo y sus actores. Pino procedente de Moquegua, utiliza la ciudad y sus personas haciéndolas suyas para presentar su talento en una historia que es capaz de detener el corazón.

“Hay un movimiento importante de escritores arequipeños y otro gran tanto que han venido de otros sitios del sur del Perú, en su mayoría, y eso da cuenta que en esta parte del país existe producción que debe ser leída y estudiada”, dijo Pino.

Estos son los nuevos referentes que buscan un espacio en la Literatura local y nacional, algunos comenzaron a fuerza de ímpetu y a trabajo de hormiga a hacer conocidas sus obras.

 

Compartir


Leer comentarios