La Semana Santa en Arequipa y sus raíces históricas

Festividades de Semana Santa se remontan a la época colonial de la ciudad.
Por: Ronal Henry Huanca Chacon – FPPHP.
Cada año cuando llega la Semana Santa, las calles del centro histórico de Arequipa se llenan de silencio, reflexión y profunda devoción. Esta celebración religiosa, una de las más importantes del calendario cristiano, forma parte de la identidad cultural de la ciudad blanca y reúne a miles de fieles que participan en ceremonias litúrgicas, procesiones y actividades de carácter religioso y cultural.
Las celebraciones de Semana Santa en Arequipa se remontan a la época colonial, tras la fundación española de la ciudad el 15 de agosto de 1540, las órdenes religiosas establecidas en la ciudad comenzaron a organizar ceremonias para recordar la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Con el paso de los siglos, estas prácticas se integraron a la vida cotidiana de la población y se consolidaron como una de las tradiciones religiosas más importantes del sur del Perú.
Uno de los actos más antiguos de esta celebración es la procesión del Cristo de la Caridad, que se realiza el Lunes Santo desde el templo de la Iglesia de Santa Marta. Existen registros de que esta imagen salió en procesión hacia la Plaza de Armas por primera vez el 5 de marzo de 1684, cuando fue llevada para pedir protección ante calamidades y dificultades que afectaban a la ciudad.

Las celebraciones comienzan con el Domingo de Ramos, cuando los fieles acuden a las iglesias llevando palmas y ramos bendecidos que recuerdan la entrada de Jesús a Jerusalén, esta tradición se mantiene desde tiempos antiguos y muchas familias arequipeñas elaboran cruces y adornos con hojas de palmera o laurel, que luego colocan en sus hogares como símbolo de protección y fe.
Durante los días siguientes, los templos del centro histórico reciben a numerosos fieles que participan en misas, confesiones y celebraciones litúrgicas. Las calles cercanas a las iglesias se convierten en espacios de oración y recogimiento, mientras muchas familias mantienen prácticas tradicionales como la visita a templos y momentos de reflexión propios de estos días.
El momento más intenso llega con el Viernes Santo, jornada en la que la Iglesia recuerda la muerte de Jesucristo. Ese día se realiza el tradicional Sermón de las Tres Horas, ceremonia dedicada a las últimas palabras de Cristo en la cruz y que congrega a numerosos fieles en un ambiente de silencio, oración y meditación.
Esa misma noche se realiza la solemne procesión del Santo Sepulcro, organizada por la Hermandad de Caballeros del Santo Sepulcro del templo de la Iglesia de Santo Domingo. Esta tradición se desarrolla desde el 29 de abril de 1870, año en que se fundó la hermandad encargada de custodiar y organizar esta importante ceremonia religiosa.

Durante el recorrido, miles de personas acompañan la imagen del Cristo Yacente por las calles del centro histórico portando velas encendidas en señal de respeto y duelo. En la procesión también participan autoridades civiles, militares y religiosas, mientras bandas de música interpretan marchas fúnebres que forman parte del ambiente solemne de la jornada.
Con el paso de los años, la Semana Santa en Arequipa ha conservado sus ceremonias religiosas y diversas costumbres culturales transmitidas de generación en generación, entre ellas destaca la tradición gastronómica del “chupe de viernes”, preparado con pescado durante el Viernes Santo, siguiendo la costumbre católica de no consumir carne roja. Así, la Semana Santa continúa siendo una de las expresiones más importantes de la fe y la identidad histórica de Arequipa.
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