«Patato» sigue siendo el goleador humilde

Contar historias es parte de la labor de un periodista, y Jorge Malpartida quiso hacer eso: contar la historia del goleador humilde que miraba al frente. Pero ¿quién es él? ¿Por qué la gente lo recuerda a pesar de que muchos jóvenes no lo vieron jugar? Su nombre es Eduardo Márquez, pero las personas lo recuerdan por su chapa, la de «Patato», aquel apelativo que nació en su barrio de María Isabel, cuando un vecino del exdelantero y goleador del F.B.C Melgar en los años sesenta y setenta; debido a su corta edad deseaba que Márquez le preste su zapato, pero para hacerlo le decía patato patato, al calzado del entonces joven delantero.
Por: Gustavo Callapiña D.
Es el viernes 15 de marzo y en la Sala de Arte Vinatea Reinoso, ubicada en el Portal de la Municipalidad, el periodista Jorge Malpartida cumplió quizá un sueño personal y algo que según cuenta “es una cuestión de vocación y amor propio por publicar un libro”.
«Patato: el goleador humilde que miraba al frente» lo escribió en el año 2015. La crónica que narra la vida del exdelantero melgariano iba a ser publicada en una revista conmemorativa por los cien años del F.B.C. Melgar. Cosas del destino, el texto de Malpartida Tabuchi no llegó a ser publicado en dicha revista. Sin embargo, parafraseando a la periodista argentina, Leila Guerriero: para las buenas crónicas siempre habrá un buen editor acechando en las sombras. Y eso ocurrió con el texto periodístico de Malpartida, que fue publicado en “Pre-Textos para marcar la cancha”, antología de varios periodistas, escritores, sociólogos, entre otros, dedicado a esa pasión dominguera llamada fútbol.
Convencido de la dificultad de publicar una larga crónica en algún diario, debido al poco espacio con el que cuenta el mismo, el periodista arequipeño, que de niño no gustaba de la lectura por sentir a la misma como una manera de imposición y obligación para leer libros, Jorge Malpartida apostó por convertir su crónica en un libro.
En ella se encuentran diversos aspectos muy poco conocidos de la vida de Márquez, cómo nació su pasión por el fútbol, cuando a los ocho años de edad asistía al estadio Melgar para ubicarse detrás del arco y aprender los secretos de sus ídolos futboleros, el gol que le metió al entonces poderoso Santos de Brasil que llegó a la Ciudad Blanca para jugar un amistoso con el equipo rojinegro; y que el equipo brasileño no pudo ganar.
“Es una persona talentosa y a pesar de ser un ídolo del fútbol en Arequipa, es una persona humilde, que saluda a todo el mundo y cuando lo busqué en su casa, en el distrito de Socabaya, me contaba sus anécdotas de una manera tranquila y hogareña y eso es creo yo lo que lo diferencia”, cuenta el autor del libro.
En unos días Eduardo “Patato” Márquez cumplirá 75 años. Esta noche de viernes vestido con un pantalón y casaca marrón está sentado en la primera fila de la presentación del libro del cual es protagonista. El abuelo querendón y hogareño que mantiene su hinchaje de niño hasta estos días, dio unas palabras que lograron emocionar a todos los que asistieron.
“Agradezco por haberme hecho este homenaje en vida, como arequipeño que soy cuando me pongo la casaquilla rojinegra me siento más orgulloso que el propio Misti. Yo siempre voy al estadio, y en el fútbol solo hay tres cosas, se gana, se pierde o se empata, y a veces uno sale de la tribuna con una cólera porque no se logró ganar, pero tengo que aguantarme, pero tenemos que comprender que son cosas del juego”, dijo el otrora goleador melgariano, logrando arrancar los aplausos del público.
Las palabras de «Patato» tuvieron relación con las del escritor arequipeño Orlando Mazeyra, invitado para la presentación, quien señaló que el goleador le pidió al autor del libro lo siguiente: “Me gustaría que siempre que me vean por la calle me pasen la voz, que nunca se olviden de mí, porque a veces ocurre con los futbolistas que pasa el tiempo y ya nadie te conoce”.
Con la inmortalización de «Patato» Márquez en este libro publicado por Quimera Editores, se busca hacer ello. Que los jóvenes y las generaciones futuras que no lo vieron jugar, puedan conocerlo a través de los detalles e historia que se cuentan en este tomo.
Con la sala Vinatea Reinoso ya casi totalmente vacía, Jorge Malpartida me dice que considera que su primer libro está completo; ya que se enfoca en la persona y su etapa como futbolista melgariano.
“Hay algunas cosas que también me hubiera gustado investigar y que se quedaron en el tintero, como por ejemplo la relación de ‘Patato’ con su familia y su esposa; además de su relación con sus hermanos que también practicaban el fútbol; y por último su etapa como un hincha que se emociona cuando ve jugar a su equipo”, revela Jorge Malpartida Tabuchi, no obstante considera que lo más importante de la historia está plasmado en su primera publicación.
Los detalles narrados en esta crónica de Malpartida pudieron ser corroborados por los que asistieron a la presentación. Don Eduardo Márquez se para y la gente se acerca con un ejemplar del libro para que sea firmado por la leyenda del Melgar.
“Patato” agarra un lapicero y sin los aires de grandeza que suelen tener algunos futbolistas, escribe en la primera hoja del libro: “De tu amigo Patato Márquez, con mucho cariño”. El hincha de unos 70 años recibe su ejemplar y le dice “gracias Patatito”.
No hay duda alguna, Eduardo Márquez Obando sigue siendo una persona humilde.
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