Arequipa

Peligroso silencio sísmico advierte ocurrencia de un fuerte sismo

7 de octubre de 2018

Ya han pasado cuatro días y un extraño silencio sísmico se está presentando en América del Sur y especialmente en territorio peruano, lo cual no debe ser motivo de alarma, tampoco puede pasar desapercibido por la población, quien debe estar preparada ante un fuerte movimiento sísmico.

Por Roxana Ortiz A.

El ingeniero Víctor Aguilar Puruhuaya, sismólogo del Instituto Geofísico de la Universidad Nacional de San Agustín, en su cuenta personal de Facebook, lanzó una alerta señalando que “hay un Silencio Sísmico en América del Sur durante las últimas 48 horas como se muestra en el mapa (Fuente NEIC-USGS)”.

Efectivamente, al revisar dicho mapa se puede observar una línea roja continua a lo largo de toda América del Sur, mientras que en otros continentes se puede observar puntos rojos, que significan que allí se están registrando movimientos sísmicos de consideración.

“Salvo un sismo de cinco grados y otros casi imperceptibles que se han registrado por el sector de Espinar en Cusco, no hay mayor presencia de movimiento, lo cual no es algo normal y un silencio sísmico prolongado nos indica que está por suceder algo más”, añadió.

Recordó un episodio similar ocurrido en Venezuela, el 21 de agosto de este año, con un sismo de 7,3 grados y que afectó a varias regiones. Días previos no se habían registrado por la zona otro tipo de temblores, lo cual también fue considerado como raro por los especialistas, hasta que sucedió el gran sismo.

El sismólogo considera que las placas Continental y Nazca de alguna manera han quedado trabadas y no les permite moverse, como usualmente lo hacen, por lo que no hay sismos y es probable que en algún momento estas tengan un quiebre y generen un fuerte movimiento telúrico.

Se espera que se produzca un terremoto entre Chile y Colombia, pasando por Perú, que es por donde atraviesan estas placas tectónicas.

En Lima, hace más de 270 años que no se registra un terremoto, más al norte un promedio de 360 años; pero en el sur, donde los sismos deben ser más continuos por la ubicación, se cree que se puede registrar un fuerte sismo entre Ilo en Perú y Antofagasta en Chile, igualmente entre Lomas y Atico en Caravelí.

De acuerdo al Instituto Geofísico del Perú (IGP), toda la costa peruana, incluyendo Chile y Colombia, es un área con probabilidades de grandes terremotos. Esa característica se debe al movimiento constante de la Placa de Nazca, que parte desde el océano y penetra a tierra firme.

Lo normal es que la placa de Nazca penetre por debajo del continente, pero al parecer el desplazamiento se ha detenido en algunas zonas; pero cuando se reanude habrá terremotos o sismos fuertes.

Los especialistas hablan de lagunas o silencios entre las costas de Lima, entre Nazca y Chala y Moquegua y Tacna. El sismólogo de la Unsa, explica que la única manera de reducir los efectos de un fenómeno de estas características es estar debidamente prevenidos.

El sismólogo sostiene que los terremotos son cíclicos y que la liberación de energía se produce periódicamente. En Lima, en la costa, el último sismo de gran magnitud ocurrió el 28 de octubre de 1746 y alcanzó los 8.5 grados, destruyendo casi por completo la ciudad. Muy poco quedó en pie y si ocurriera un movimiento similar, ocurriría casi lo mismo, hasta con la desaparición del Callao, si se produjera un tsunami.

Aguilar señala que la magnitud de un sismo es difícil de predecir, sin embargo, todo movimiento está asociado a eventos pasados. Es decir si es que hace años se registró en el lugar o muy cerca un sismo, es casi seguro que debe ocurrir otro posteriormente.

Entre Nazca (Ica) y Chala (Arequipa) está la segunda zona de mayor probabilidad de terremoto. El 6 de agosto de 1913 fue la última vez que la tierra tembló, con una intensidad de 7.5 grados. Hubo 57 muertos. En el 2001, a las 15:33 horas, el 23 de junio se registró otro que llegó a los 6.9 grados, considerado el más fuerte de los últimos 40 años.

Según los especialistas, los terremotos no varían, siempre son los mismos. Lo que genera más daño es la improvisación y el caos que son consecuencia de un crecimiento desordenado de la población, que se asienta en un lugar sin ninguna planificación, además de las construcciones sin criterios técnicos.

En el límite con Chile, entre las regiones de Moquegua y Tacna, se encuentra también un área considerada de peligro ya que desde 1868 no ocurre un movimiento de la placa, que en esa oportunidad fue de 8 grados y que dejó como saldo 700 muertos y miles de soles en pérdidas.

El Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred) identificó cuatro provincias de Arequipa en peligro por sismos. Alrededor de 40 mil personas estarían en riesgo, mientras que unas 12 mil viviendas colapsarían.

Se estima que las provincias de Camaná, Caravelí, Condesuyos o La Unión podrían estar en riesgo de ocurrir un gran sismo con epicentro en la Región Arequipa; sin embargo, una zona más vulnerable es la provincia de Caylloma, que ya sufrió un sismo y del cual todavía no se pueden levantar, pero no por problemas de las placas, sino por fallas geológicas.

El silencio sísmico no es más que la no presencia de un gran sismo durante muchos años. El sismo de Lima de 1746, causó un tsunami bastante grande que modificó las capas terráqueas de Lima, de lo que ahora son valles costeros de la capital. Desde entonces se ha ido acumulando energía y no hay liberación como la que se estaría esperando.

Según estudios, las lagunas o silencio sísmico que se ha identificado básicamente son dos. Una frente a Lima con Huaral y Huacho; la otra está entre Tacna y Arica, al sur. Entonces, la ocurrencia de sismos pequeños es positiva porque se liberan energías sísmicas potencialmente acumuladas, y eso hace que no ocurra un sismo de mayor magnitud. Es cierto que hay liberación, pero la cantidad de energía que se libera es mínima.

La idea de dar a conocer este silencio anormal, señala el ingeniero Víctor Aguilar, no es alarmar a la población, sino alertar para que recuerden que estamos en una zona altamente sísmica y la única manera de evitar mayores daños, es estando preparados y saber cómo actuar en el momento.

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