Arequipa

¿Por qué subió la anemia en Arequipa?

17 de marzo de 2019

Por: Elizabeth Huanca U.
La anemia, un mal que se produce por falta de hierro y que trae graves consecuencias en el desarrollo intelectual de los niños, volvió a incrementar en la región Arequipa.

El año pasado, el Gobierno Regional de Arequipa fue reconocido por el Ministerio de Salud debido a que el mal redujo en los niños arequipeños en casi 10%. Y es que, en el 2016 de cada 100 menores de cero a tres años, 45 padecían del mal, mientras que en el 2017, la cifra cayó a 34. Un logro aplaudido, pero que fue ensombrecido al finalizar el 2018 cuando se detectó que la anemia volvió a subir en 4 puntos porcentuales (38,9%), pese a que la estrategia utilizada un año antes fue la misma, visitas continuas por agentes comunitarios a los domicilios donde se identificaron niños con anemia y seguimiento a su alimentación y tratamiento.

Los resultados auspiciosos del 2017 revelaron que distritos como Pampacolca (Castilla), Cotahuasi (La Unión), Chuquibamba (Condesuyos) y Characato (Arequipa) fueron los más exitosos en la lucha contra la anemia. Estos distritos, a excepción del primero – que subió el mal en 0,02%- y el segundo, al terminar el 2018 continuaron con su línea de reducir la enfermedad. En otros, sobre todo en la provincia de Caravelí, la realidad fue y es catastrófica.

¿Qué pasó? El nutricionista e integrante de la estrategia de Lucha contra la anemia de la Gerencia Regional de Salud (Geresa), Sandrino Rojas Páucar, explica que varios aspectos jugaron en contra para reducir los índices de la enfermedad.

El principal motivo se atribuye al descuido de los padres que no continuaron con el control del desarrollo y crecimiento de sus hijos en establecimientos de salud, especialmente en casos en los que los niños se quedan a cargo de terceros porque la mamá trabaja. El fenómeno es considerado como “madre ausente”. Rojas aclara que los niños identificados con anemia, en parte son “menores nuevos”, es decir, nacidos en el 2018. “Muchos de estos niños no fueron llevados a sus controles oportunamente o no recibieron tratamientos preventivos contra la anemia, por lo que el cuadro se desarrolló”, comenta.

Otro aspecto también está relacionado con la actitud de los padres de familia frente a los niños con el mal. De acuerdo al especialista, estos no cumplieron con el tratamiento (hierro en gotitas, micronutrientes y alimentación adecuada) pese a que recibieron el asesoramiento de enfermeras y visitas de agentes comunitarios. Estos, cuyo trabajo era voluntario, se encargaban de hacer seguimiento a las familias con niños con anemia.

Rojas también advierte que otros motivos como la persistencia en alimentar al niño con “leche de vaca” – que incluye el lácteo en su forma evaporada- antes de los 6 meses y año de vida, contribuyó con el incremento del mal. El lácteo produce hemorragias intestinales en los menores de un año, debido a que contiene proteínas “muy grandes” para el organismo del bebé. Pérez resalta que en la actualidad, de acuerdo a la Encuesta Nacional de Hogares (Endes), solo el 55% de madres con niños menores de 6 meses, dan de lactar a sus hijos en la región. El resto, se sobreentiende, recurre a las otras leches. “La lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses es vital para evitar la anemia”, recuerda.

Durante el 2018 se realizaron campañas contra la anemia por distritos. De acuerdo a Pérez esta estrategia no habría contribuido a reducir el mal, por el contrario, fue un agente distractor para la labor del personal de salud. “Cuando se hace campañas por distritos para captar a los niños que no acuden a sus controles y para hacerles sus tamizajes de hemoglobina, muchas veces no se atiende a los niños del mismo distrito, vienen de otros lados y es difícil hacerles seguimiento a esos niños. Las campañas normalmente se hacen los domingos por lo que por norma se debe dar descanso al personal el lunes o martes, por lo que esos días se ausentan de sus centros o postas de salud, dejando de atender a la población de su zona”, señala.

PANORAMA
Las cifras del 2018 son preocupantes. De acuerdo a la Geresa, al cerrar el año, 8877 niños fueron detectados con anemia. No obstante, a enero de este año se descubrió 1287 nuevos casos.
De acuerdo a Endes, en el 2013 el 39% de niños tenía anemia; en 2014 la cifra se repitió; para el 2015 esta se elevó al 42%; en el 2016, la anemia afectaba al 44,5%. Pérez señala que si comparamos los resultados actuales (38,9%) con el 2013, observaremos que solo se redujo el mal en 0,1%. “Las cifras prácticamente no han reducido en los últimos cinco años. No se tiene resultados alentadores, por lo que se puede concluir que la estrategia no está funcionando”, comenta. En ese sentido, el “éxito” del 2017, termina siendo aislado.

PANORAMA INESTABLE
La data revela que de las ocho provincias, seis bajaron sus niveles de anemia. Resaltan tres jurisdicciones. Arequipa que redujo de 47,8% (2017) a 39,2% (2018), Islay donde el mal cayó en 15,9%, y Caylloma donde de 61,4% el mal bajó a 45,3%. Empero, en distritos como Tisco el mal subió a 45% e Iray con 75%, en Callalli el cuadro subió a 12,1%.

En otras provincias como Condesuyos y La Unión, las cifras se mantuvieron casi igual y solo redujeron en 0,01%. En Castilla, donde el 2017 se mostraron resultados positivos –como Pampacolca- la anemia se remontó de 41% a 42,4%.

El caso que más preocupa es Caravelí donde el mal creció 19,1%. Allí, hay distritos como Cahuacho, una zona minera considerada como “liberada”, donde el personal de salud difícilmente puede llegar y con alta migración, la anemia se incrementó en 50%. Además, se observa distritos como Chala, donde el mal creció de 8,9% a 42,4%. En Cháparra la incidencia llega al 43%, en Quicacha al 60%, mientras que en el propio Caravelí el 60% de niños padece del mal.

S/ 1 MILLÓN
El gerente regional de Salud, Leonardo Chirinos, reconoce el retroceso. Dice que la meta para este año es reducir la anemia a 29%. Por su parte, el gobernador regional, Elmer Cáceres Llica, anunció que su gestión destinará este año 1 millón de soles para revertir las cifras. La autoridad regional señala que al término de los 4 años de gobierno tiene por objetivo llegar a “cero” anemia.

MUNICIPIOS Y MÁS PERSONAL
Chirinos señala que seguirá la misma estrategia para luchar contra la anemia. Es decir, se trabajará de la mano con agentes comunitarios para que visiten y hagan seguimiento a los niños con anemia. Sin embargo, desde este año, estos recibirán una “propina” para estimular su voluntariado. Desde la Geresa, la propuesta es dar S/ 5.00 por niño controlado. No obstante, este año, las municipalidades distritales tomarán un rol protagónico. Los agentes comunitarios y el personal de salud de postas y centros de salud coordinarán directamente con ellos. Desde la Geresa, se ha solicitado al Ministerio de Salud, presupuesto para contratar 36 enfermeras que se dediquen exclusivamente a apoyar en la lucha contra la anemia. Actualmente, 200 forman parte de la estrategia, pero combinan sus labores con otras ocupaciones a nivel del sector. “La idea es que los agentes comunitarios salgan con las enfermeras y visiten los domicilios no solo para invitarlos a ir a la posta, sino atenderlos allí mismo”, agrega Rojas.

El funcionario revela que la atención del personal ha llegado a su tope, por lo que es necesario incrementar más enfermeras. El 2017 se atendió a 25 mil niños en la región, en el 2018, la cifra solo subió en 1000. “Ya se ha llegado al límite, se necesita de más apoyo para ver mejores resultados”, finaliza Rojas.

INCIDENCIA DE LA ANEMIA

Provincia 2017 2018
Arequipa 47,8% 39,2%
Camaná 31,7% 22,3%
Caravelí 18,3% 37,4%
Castilla 41,1% 42,4%
Caylloma 61,4% 45,3%
Condesuyos 48,7% 47,9%
Islay 41,5% 25,6%
La Unión 53,7% 53,6%

DISTRITOS CON ALTA INCIDENCIA
DISTRITO ANEMIA (%)
Tisco 45%
Iray 75%
Bella Unión 100%
Cahuacho 50%
Caravelí 60%
Chala 62% (subió 37%)
Cháparra 42,9%
Quicacha 60% (subió 30%)
Yauca 40%
Callalli 58,3%
Cerro Colorado 28,3%
Yanahuara 48,4%

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