Una respuesta al SOS de la niñez desamparada

El SOS es la llamada de socorro más famosa del mundo que ha sido institucionalizada por una organización no gubernamental internacional, fundada en el año 1949 por el austríaco Hermann Gmeiner. Dirigida a niños que se encuentran en situaciones de riesgo por haber perdido a sus padres, o porque los padres no pueden hacerse cargo de ellos.
Por Mariela Zuni
Francisco Chávez llegó con doce días de nacido a Aldeas Infantiles SOS. Conoció a su mamá de corazón Maximina Uriarte, quien notó desde el principio las dotes artísticas del pequeño, regalándole su primera guitarra y además motivándolo para que aprenda a tocar el viejo piano de la Aldea, que sin querer lo acercarían al personaje que le dio la fama.
Popular en el mundo artístico como el Andrés Calamaro peruano, tras su participación hace algunos años en el programa “Yo soy”, Francisco es una de las caras públicas de los niños que se hicieron hombres de bien gracias al apoyo de Aldeas Infantiles SOS.
La institución cumple próximamente 44 años de labor en el Perú. Tiene como una de sus sedes más antiguas en el interior del país a Arequipa, donde desempeña un papel fundamental a favor de los niños.
«Se trabaja en diferentes programas previniendo el abandono infantil, pero cuando eso ocurre acogen a los niños dándoles vivienda, alimentación y educación, para que se desarrollen en un ambiente acogedor hasta que puedan reintegrarse a su familia de origen o puedan ser independientes», destacó en Arequipa, Rober Aphang Lam, presidente del Consejo Directivo de Aldeas Infantiles SOS Perú.
En la actualidad son más de 10 mil niños participantes atendidos en 9 regiones del país, Arequipa, Cusco, Juliaca, Ayacucho, Chiclayo, Lima, Huancayo, Cajamarca y Callao, la mayor parte en programas de prevención. Mientras que albergados son más de mil.
La presencia de Aldeas en Arequipa se remonta al 8 de marzo de 1984, construido en el distrito de Cerro Colorado. Desde entonces da acogimiento familiar a través del modelo de Familias SOS, donde una madre sustituta acoge a un grupo de niñas, niños y adolescentes, quienes reciben atención individualizada en un entorno afectivo.
La otra modalidad del programa es el Fortalecimiento Familiar, en donde a través de Centros Sociales SOS y Hogares Comunitarios SOS, se brinda atención a niñas y niños en cuidado diurno, educación formal (en convenio con la Ugel local) y reforzamiento escolar, así como talleres de liderazgo y crianza positiva en coordinación con sus familias para prevenir la violencia infantil y de género.
“Tenemos 35 años de trabajo en Arequipa en la prevención del abandono infantil, con cerca de mil niños en total, que integran el esfuerzo de la organización. No hay una regla general con ellos, se busca lo que es mejor para su desarrollo. Se busca reintegrarlos a su familia cuando tenga condiciones para volver a acogerlos. También se trabaja con la familia y que tenga la posibilidad de darle un entorno acogedor al menor”, dijo Aphang.
MADRES E HIJOS DE CORAZÓN
En los albergues se acoge a niños incluso de días de nacidos en estado de riesgo. Unos retornan a sus familias, otros cumplen la mayoría de edad en los hogares, por ello se promueve su capacitación en algún oficio o que sigan una carrera universitaria o técnica, para que sean independientes. Siempre con el acompañamiento de sus madres sustitutas.
En la actualidad la institución tiene 120 madres y tías (madres en formación) que apoyan al cuidado de los niños. Cada mujer tiene en promedio 6 hijos de corazón y procuran dar la máxima calidad en atención.
Antes que Francisco Chaves se haga famoso, ya había cumplido la mayoría de edad, sin embargo, no se había desligado de su familia SOS. «Si los jóvenes no cuentan con un apoyo familiar, el programa continúa apoyándolos incluso después de los 18 años, hasta que se hagan independientes», afirmó Jhony Noa Baldeón, director de Desarrollo Programático.
UNA VISITA DE 33 AÑOS
Milagros Buen Calisaya hace más de 33 años remplazó a su hermana enfermera en una visita de proyección social a las Aldeas Infantiles en el distrito de Cerro Colorado. Esa primera experiencia la marcó y decidió que también quería apoyar a esos pequeños indefensos.
Apenas trabajando un año para el Estado como profesora de educación inicial, postuló con empeño a una plaza en las aldeas, logrando quedarse ininterrumpidamente más de tres décadas.
Fue el pasado 29 de setiembre en la fiesta de reencuentro del Centro Social, que recibió la sorpresa de ver a sus antiguos alumnos de 5 años, convertidos hoy en profesionales y padres de familia.
En el Centro Social se presta apoyo a las madres en riesgo, para que puedan trabajar con la seguridad de que sus pequeños están seguros y aprendiendo.
PROBLEMÁTICA
Para la directora nacional de Aldeas Infantiles SOS Perú, Nancy Martínez, en estos últimos años se han incrementado los problemas relacionados con la violencia, el castigo físico contra los niños y adolescentes y el abuso sexual, sin que el Estado priorice una atención para prevenir ello o acoger a las víctimas. Destacando la labor del programa que busca en forma desinteresada el desarrollo de la infancia, para lograr mejores generaciones de peruanos.
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