Unos 35 estudiantes lograron contactarse con sus profesores en San Antonio de Chuca

Los buscaron estancia por estancia y lograron ponerlos en contacto con sus profesores. Con esta acción impulsada por Descosur, unos 35 niños, niñas y adolescentes no perderán el año escolar 2020 en el distrito de San Antonio de Chuca en la provincia de Caylloma.
La pandemia de la COVID-19 y las medidas de cuarentena afectaron el acceso de los estudiantes más vulnerables del país, aquellos que viven en lugares alejados a más de 4000 metros de altura, donde se carecen de recursos básicos como el agua potable y la electricidad, mucho menos tienen internet o un celular para comunicarse a distancia.
Entendiendo esta necesidad el Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo del Sur (Descosur) inició campañas educativas en los anexos de Pillones, Vizcachani y otros que están alejados de Imata, capital del distrito de San Antonio de Chuca, donde si existe conectividad.
En estas campañas iniciadas en el mes de octubre se logró contactar a 35 niños para trabajar sesiones de aprendizaje y contactarlos con sus docentes gracias a las tablets adquiridas. Así una vez al mes se realizó el reforzamiento en comprensión lectora y razonamiento matemático.
Delmy Poma Bonifaz, presidenta Descosur, mencionó que en coordinación con los tenientes gobernadores de los anexos se logra reunir en un ambiente de la comunidad grupos de unos 6 estudiantes para que reciban el reforzamiento del equipo de educadores. Además, se restableció la conexión entre el alumno y profesor de manera que tenga evidencia de su avance en la estrategia Aprendo en Casa.
Se constató que en los poblados o estancias hay viviendas incluso sin acceso a electricidad, algunos tienen energía por paneles solares y en otros no. No hay conectividad de celulares y menos internet.
CENTRO DE ACCESO TECNOLÓGICO
En Imata, las condiciones no son mejores. El WhatsApp se convirtió en el único medio de comunicación entre los estudiantes y profesores, manteniendo a duras penas este enlace con las recargas que hacen las familias de escasos recursos.
En el Tambo del Proyecto País, existía una sola computadora para atender las necesidades de un centenar de estudiantes de la institución educativa José Antonio Encinas Franco de Imata, obviamente esto colapsó.
Con el fin de responder a las necesidades de acceso a la educación a distancia que enfrentan los niños, niñas y adolescentes de zonas rurales, con el apoyo y financiamiento de la empresa alemana Aurubis, se logró la implementación de un Centro de Acceso Tecnológico en el distrito de San Antonio de Chuca.
Cuenta con 6 laptops, 6 módulos para laptops, una impresora, un estante y material de impresión. Todos estos equipos están a disposición de las y los estudiantes del nivel primario y secundario. Por el momento se encuentran en las instalaciones del Tambo de este distrito, ya que cuenta con internet y los estudiantes acuden allí con frecuencia para recoger material que les envían los docentes e imprimir la información que necesitan.
Poma Bonifaz, informó que, al retornar los estudiantes a la educación presencial, este material de cómputo se instale en la institución educativa y se convierta en un aula tecnológica. Además, las autoridades locales gestionan la ampliación de la banda ancha para mejorar la conectividad.
La presidenta de Descosur, reconoce que la conectividad no es la solución al problema de la educación a distancia en este contexto de la pandemia. En este trabajo de campo realizado en la parte alta de Arequipa se ha identificado escolares de tercer y cuarto grado que no saben leer, con un bajo nivel de comprensión lectora.
“Los problemas de la educación son más profundos y no se van a solucionar entregando las tablets, si no hay internet en las estancias no servirá. Falta innovación en Educación”, dijo. Descosur trabaja un proyecto de mejora de las condiciones para la igualdad de género en las zonas alto andinas, en el tema de Educación en general.
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