Bolsas plásticas: Desde junio no se permitirá su uso en Centro Histórico

De acuerdo a reciente norma aprobada por el Congreso de la República que regula el uso de bolsas plásticas, desde junio del 2019 quedará prohibido su uso en el Centro Histórico de la ciudad y en la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca.
Javier Montalvo Andía, líder del grupo de Ciencia y Tecnología Ambiental de la Universidad San Pablo, indica que si bien es una buena iniciativa la que se ha aprobado con el fin de combatir el gran impacto ambiental que tienen los plásticos descartables, considera que dicha ley tiene un punto débil.
Esta norma especifica que luego de 36 meses o de tres años de haberse puesto en vigencia, las personas naturales o jurídicas podrán pagar 0.10 céntimos por cada bolsa que lleven. El monto se irá incrementando en 10 céntimos año a año.
“Si analizamos la experiencia y observamos que en los grandes centros comerciales, donde se compran generalmente grandes cantidades de productos que pasan de los 50 a 100 soles, pagar por una bolsa de 10 céntimos no es nada significativo para el usuario, incluso si su costo fuera de 50 céntimos y eso también se ha visto en otros países, en donde tampoco ha tenido un gran éxito dicha medida.
En lugar de aplicar el impuesto, el especialista considera que se debió de prohibir completamente el uso de las bolsas, porque en ciudades como Sao Paulo en Brasil donde se dio un caso similar, no tuvo mayor efecto.
Considera que el plazo de tres años otorgado por la ley para eliminar las bolsas plásticas y los envases descartables ideal para que los diversos sectores puedan adecuarse a la ley, similar a los plazos que se dieron por ejemplo en España o Chile.
No se incluye en la norma el uso de plásticos para envases como las bebidas, ya sean gaseosas o agua, yogurt, sino que se les obliga a que en su fabricación deban llevar por lo menos un 15% de reciclaje, lo que de alguna manera mejorará la situación de quienes se dedican a este oficio, añadió.
Pero no solo con ese tipo de leyes se ayudará a mejorar el medio ambiente, asegura que en la ciudad, respecto a contaminación, se muestran muchas carencias en diversos sectores en los cuales las autoridades tienen que poner mucha atención, como el caso de las curtiembres de Río Seco las que desechan sus residuos al ambiente sin ningún tratamiento.
Otro caso similar son los botaderos de basura, mal llamado rellenos sanitarios, debido a que no cumplen con la normativa técnica, ya que no solo deberían funcionar como un depósito, sino que allí se debería hacer un tratamiento adecuado para la basura, que no solo descontaminaría la atmósfera, sino que podría ser fuente de ingresos económicos.
EL CASO DE TRANSPORTES
En Europa, por ejemplo, los rellenos sirven para la generación de biogás, energía eléctrica y térmica. Otro problema que es urgente de solucionar, por el bien de la salud de la población, es transportes y la emisión de gases tóxicos que no tienen ningún control, porque se ha demostrado que las revisiones técnicas no sirven para mucho.
“En Arequipa, como en las demás ciudades del país, hay carencias de políticas públicas que ayuden a minimizar los impactos ambientales, como por ejemplo las ciclovías. Todos los jóvenes podrían irse a la universidad en bicicletas, pero muy pocos padres se atreverían a dejar que sus hijos salgan en bicicleta sabiendo que pueden sufrir un accidente, por lo menos yo no los dejaría”, agrega.
Otra alternativa, dice, podría ser la restricción vehicular por placas, como se ha venido planteando año tras año, pero que nadie lo pone en práctica. Los carros de acuerdo a las placas, pares o impares, podrían circular determinados días de la semana y así se tendría la mitad de vehículos en la ciudad y esta sería más amigable.
Pero el punto más importante, asegura, como ocurre con otras áreas, es el de la educación y cultura, que es muy pobre respecto a contaminación, preservación del ambiente, de la limpieza y un ejemplo muy claro y lamentable, es el que sucede en el verano en las playas, donde se deja decenas de toneladas de basura.
“En estos momentos, la ciudad está padeciendo de una aguda crisis en la recolección de basura, que está por todos lados. En las noches Arequipa se acuesta con la basura y se levanta con la basura y no es porque las autoridades no se ocupan del tema, sino que la misma población no tiene respeto por la ciudad ni por el resto de ciudadanos”, dijo.
Si la población respetara, como hace varios años, el horario de los recolectores de basura, no saldría en cualquier momento del día a tirarla en las esquinas o en los contenedores. Ahora es muy común, lamenta, ver que de los carros públicos o particulares, se abra la ventana para arrojar botellas o envolturas de golosinas y lo hacen tanto los padres como los hijos, sin que nadie los corrija.
“Vamos por el centro de la ciudad y muchas veces, luego de comer un helado, nos paseamos varias cuadras con la envoltura porque no hay basureros o porque estos han sido destruidos por vándalos y, entonces los jardines se convierten en depósitos de basura y simplemente nos estamos mal acostumbrando a eso y para mucha gente es algo normal y no debe ser así. Debemos corregirnos y corregir lo que no está bien”, recomendó Javier Montalvo.
GRAVE CONTAMINACIÓN
A nivel mundial, según el reporte de Greenpeace, cerca de 8 millones de toneladas de plásticos llegan a los océanos, representando aproximadamente el 60% de la basura marina. Estos desechos causan la muerte de un promedio de 1.5 millones de animales marinos.
Dentro de ese contexto dice el especialista y considerando que el país cuenta con 3080 kilómetros de litoral y siendo uno de los mares más ricos en biodiversidad, el problema se torna grave para el Perú.
Además el plástico juega un papel importante en la obstrucción de canales, torrenteras, cauces de ríos, lo que agrava el impacto de los fenómenos naturales como lluvias, elevando el potencial de inundaciones y desbordes.
Pero hay algo más grave aún y sobre la cual las autoridades en el mundo están advirtiendo, pero que en el Perú no se le toma la importancia debida y es que como desde hace muchos años se comenzó a utilizar los plásticos, estos se han ido degradando hasta convertirse en microplásticos, en partículas tan pequeñas, que los consumimos los seres humanos y los propios animales, terrestres y marinos.
Estudios han demostrado, a través de análisis clínicos que esos microplásticos se encuentran hasta en el agua embotellada, en los alimentos, en los animales y que finalmente son polímeros, cuya materia prima son los combustibles como el petróleo o el propio gas y por lo tanto, nuestro organismo los está consumiéndolos, cuyas consecuencias se podrán ver en un futuro no tan lejano.
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