El 50% de víctimas de violencia tienen medidas de protección contra agresores
5 de agosto de 2017

Kimberly de 32 años de edad fue interceptada a pocos metros del Centro de Emergencia Mujer (CEM) de Miraflores por su expareja Juan Jancco Torres, quien la golpeó y ultrajó sexualmente. Pese a que ella contaba con medidas de protección emitida por un juez, terminó siendo letra muerta para su agresor.
Por: Mariela Zuni M.
Todas las denuncias por violencia familiar cuentan con una medida de protección, muchas veces determinan el cese de la violencia, sin embargo las víctimas vuelven a sus hogares a convivir nuevamente con el agresor.
Cuando la pareja está separada la medida de protección impide el acercamiento del agresor, pero por el tema de los hijos las víctimas siguen teniendo contacto con los agresores. “Es una realidad recurrente que por las visitas a los hijos los hombres siguen ejerciendo la violencia contra la mujer”, manifestó la psicóloga Ruth Gallegos Esquivias, responsable de promoción y capacitación del CEM Miraflores.
El servicio legal de los CEM solicitan las medidas de protección para salvaguardar la integridad física y moral de la persona afectada que solicita ante la Fiscalía o Juzgado. Estas consisten en el retiro del agresor del domicilio, impedimento de acoso, suspensión temporal de visitas, inventarios sobre los bienes, entre otros.
La solicitud debe ser sustentada con el escrito correspondiente por parte del profesional del servicio legal del CEM. Dependiendo de la valoración del riesgo se determinará el retiro forzado del agresor o si la mujer sale de la casa para ser albergada con sus hijos.
Un 50% del total de las víctimas de violencia cuenta con medidas de protección que exigen al agresor abandonar el hogar, ello se decide por la frecuencia y la intensidad de los hechos de violencia.
Si presentó una denuncia contra su pareja por violencia y tiene miedo a su reacción, en caso surja una situación de riesgo para tu vida, el Ministerio Público a través del Fiscal dictará la medida de protección.
Sin embargo, es importante que tenga un Plan de Seguridad, que incluya: Identificar diferentes opciones disponibles para dejar la casa, dónde alojarse y a quién recurrir por asistencia.
Confeccione una lista de números telefónicos importantes y de emergencia, por ejemplo, la comisaría local o el CEM, albergue, doctor, línea telefónica de emergencia 105, u otro contacto de confianza.
Enseñe a los niños y niñas cómo llamar a números de emergencia, y qué deben decir, por ejemplo, su nombre completo, dirección y número telefónico.
Identifique vecinos de confianza a quienes contactar en caso de emergencia. Dichas personas deben ser informadas de la situación y se les debe solicitar que llamen a la Policía si observan señales de violencia.
Practicar un plan de escape para asegurar que usted y sus hijos u otras personas dependientes puedan abandonar la casa de emergencia y ponerse a salvo.
Preparar un bolso de emergencia y esconderlo en algún lugar seguro, por ejemplo, en la casa de un vecino o amigo, evitando amigos mutuos o parientes donde el agresor podría encontrarla. El bolso de emergencia debe contener: Documentos esenciales como documentos de identificación (pasaportes, partidas de nacimiento, tarjetas de seguros, etc.); documentos de la casa (por ejemplo, contrato de alquiler, título de propiedad); tarjeta de seguridad/previsión social.
Cuando el agresor retorna a la casa vuelve a generar maltratos, la mujer debe hacer la denuncia por violencia y adicionalmente otra por el delito de desacato a la autoridad, por incumplir la medida de protección dictada por un juez.
Los agresores en flagrancia pueden quedar detenidos 24 horas por el desacato a la autoridad.
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