EL DOCTOR Y YO: UN HOMENAJE PÓSTUMO A HÉCTOR NOÉ BALLÓN LOZADA

Por: Miguel A. Zeballos Lozano, historiador – FPPHP.
Conocí al doctor Héctor Noé Ballón Lozada en 1995, cuando cursaba el tercer grado y nos enseñaba el curso Historia de las Ideas Políticas en la Escuela de Historia de la UNSA, ahí aprendí algo sobre las ideas políticas del mundo y Arequipa, pronto asistí a la presentación de su inmejorable libro sobre la obra “El Deán Juan Gualberto Valdivia, vida y obras”, donde de su biblioteca particular publicó varias cosas inéditas como los diarios Yanacocha y Chili que los tenía completos, no obstante, en su libro “Análisis Sociojurídico de la Religión en Arequipa” relata cómo hizo dicha obra.
Héctor Noé Ballón Lozada, arequipeño, basadrista, jugador de ajedrez en el club Tarapacá, conoció al autor de “Historia de la República” y tenía todas sus ediciones. Profesaba mucho cariño por esta tierra, aún recuerdo sus anécdotas que conversábamos durante largas horas y destaco una crítica coyuntural y costumbrista a los Capuleto y Montesco, cuando se refería a los Ballón y Lozada que al final se unen en matrimonio contradiciendo la obra clásica de la literatura inglesa. Recuerdo también su cariño por el colegio Independencia. Estudió en la UNSA su alma máter, graduándose como abogado y sociólogo.
UN POCO MÁS DE SU HISTORIA
Héctor Ballón fue el primer decano del Colegio de Sociólogos en Arequipa y también apoyó la ley del Colegio del Profesional de Historiadores, siendo parte de nuestra institución desde su fundación como lo demuestra el acta fundacional; prestó durante años su casa de la calle Ayacucho al funcionamiento de aquella sede profesional en Arequipa y también pensó en facilitarla a los historiadores, pero como no se aprobaba la ley, quedó en el tintero.
Leí y aprendí muchos de sus libros, no puedo dejar de referirme a su clásico “Historia de las Ideas Sociopolíticas en Arequipa”, donde rescata a intelectuales arequipeños como Miguel de Lastarria, Benito Laso entre otros olvidados por la historiografía. Uno de sus últimos trabajos que escribía fueron sus memorias, aunque sabía por sus propias palabras que tenía el primer borrador, ojalá la familia Ballón-Calienes logre hacerla publicar.

Como dije muchas veces, aunque el doctor no era historiador fue de los investigadores más productivos que ha contribuido a la cultura e historia arequipeña, siempre le pedí vuelva a reeditar un tema en común, el barrio más antiguo de Arequipa, San Lázaro, del cual somos originarios, ya que mi abuela vivió durante décadas en ese barrio histórico, luego de dejar Sachaca y casarse con los Zeballos, instalando su tienda de abarrotes, naciendo todos mis tíos en la calle Cristales y que mi madre recordaba con mucho cariño cuando pasábamos por dicha casa vetusta, de hidalga fachada arequipeña.
Aún recuerdo esos largos debates entre un hombre de izquierda y yo de extrema derecha, dos arequipeños que queremos a nuestra tierra escribiendo sobre ella. Igualmente, sus más de 35 libros hablan sobre su producción. Y mis más de 100 artículos y 3 libros inéditos guardados en mi biblioteca.
Le dediqué hace años un artículo, en vida, publicado por la revista “El Derecho” del Colegio de Abogados de Arequipa, ahora este artículo rinde homenaje al amigo y maestro que nunca olvida sus enseñanzas; en contraposición a los veletas, como dijo y, hoy más vigente: de izquierda a derecha, de derecha a izquierda, son pocos los intelectuales dignos. No obstante, los orígenes arequipeños nos unirán hasta el final del tiempo. Descanse en paz doctor Héctor.
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