Sin ciencia no hay futuro: la divulgación científica en Arequipa

No es que no haya divulgación en la Ciudad Blanca, pero falta mucho apoyo.
Por: Bernardo Tristan Valverde Valdivia
Se estima que con la llegada de El Niño en el 2024 más de 138 mil personas en Arequipa estarán en riesgo muy alto tanto por la escasez hídrica como por las intensas lluvias. Sin embargo, una vez el fenómeno meteorológico termine, nuestros problemas no lo harán.
Propuestas locales e innovadoras son urgentes. ¿Pero cómo? Si en Arequipa no se investiga, muchos dirán. Error, se hace de forma discreta, pero se hace. De hecho, desde el Instituto Nexus, colaboración entre la UNSA y la universidad norteamericana Purdue, tienen la respuesta a la escasez hídrica.
En la edición “Retos y oportunidades de las asociaciones: Asociaciones universitarias en apoyo de la gestión del agua” de la revista Water Research & Education hay propuestas para la ciudad de Arequipa como un sistema de riego inteligente para la región. ¿Lo sabias? Probablemente no, y es que al parecer a nadie le interesa hablar de ciencia. En Arequipa casi no hay divulgación científica.
¿Por qué? La respuesta es el centralismo, la falta de presupuesto e insuficientes profesionales interesados en divulgar la ciencia, entre otros.
¿PERO QUÉ ES DIVULGACIÓN CIENTÍFICA? ¿ME SIRVE DE ALGO?
La ciencia suele ser intimidante, de hecho, el que hubiera intentado leer el artículo científico sobre el riego inteligente hubiera terminado más confundido que sorprendido. La escritura académica está repleta de tecnicismo. Hace falta alguien que pueda explicar esa valiosa información en términos simples. Ese es el divulgador científico.
La divulgación científica es una iniciativa que facilita el acceso a la información científica para el público en general. Da la oportunidad de comprender investigaciones científicas y tecnológicas mediante una redacción accesible y sencilla.
Para cualquier persona los beneficios de saber ciencia son varios. La especialista en popularización de la ciencia del Concytec, Myra E. Flores Flores, está convencida que mejora nuestra vida diaria y pone de ejemplo la automedicación y uso de antibioticos.
“Cuando nos recetan un antibiótico y no terminamos el tratamiento completo se genera lo que se llama resistencia bacteriana. Algunas bacterias no mueren y se hacen más resistente. Luego se reproducen. Entonces las próximas veces que vuelvas a tomar ese medicamento ya no va a funcionar correctamente», agregó la vocera del Concytec. El doctor agustino Horacio Barreda coincide “El principal beneficio es el conocimiento. Por ejemplo, hay niños que tienen recursos, pero que resultan anémicos por ignorancia.”
Sin embargo, además de solucionar pequeños problemas diarios nos ayudarían a solucionar grandes problemas regionales como la escasez hídrica. Uno de los beneficios de la divulgación es que ofrece información para que las personas puedan formar su propia opinión y participar en cuestiones asociadas a los avances de la ciencia.
Por ejemplo, si la gente hubiera sabido de las investigaciones de la UNSA sobre estrés hídrico la ciudadanía podría haber presionado a las autoridades para que implementaran el proyecto.
La lista de beneficios de la divulgación es interminable, pero hay una de alcance nacional. El poner la ciencia al alcance de todos motivaría a que más jóvenes conozcan la ciencia y se animen a considerarla como parte de su futuro: ser investigadores o cientificos.
“Necesitamos más investigadores porque es la forma como los países desarrollados compiten entre ellos, generando nuevos productos, investigación, soluciones tecnológicas», dijo Flores.
DIVULGACIÓN CIENTIFICA EN EL PERÚ Y CENTRALIZACIÓN
La vocera del Concytec diagnostica que el estado de la divulgación científica en el Perú es “aún un poco lento”. Los esfuerzos a nivel estatal de los que hay registro habrían empezado en el año 1987; sin embargo, no habrían sido sustanciales hasta el año 2017 cuando se creó por primera vez en el Perú el Programa Especial de Popularización de la Ciencia, Tecnología y Desarrollo en el Concytec.
Desde la creación de esta unidad se habría implementado capacitaciones en comunicación científica a investigadores a través del curso “Contar la Ciencia”, microprogramas audiovisuales de ciencia en redes sociales, exposiciones itinerantes, entre otros esfuerzos.
También se habría reforzado actividades como la formación de Clubes de Ciencia y Tecnología en colegios de educación básica a nivel nacional o la feria “Perú con Ciencia” a realizarse este mes de diciembre en el campo ferial de Cerro Juli, Arequipa. Actividades que dan la impresión de descentralización, pero eso no es del todo cierto.
“Nosotros sabemos que la mayoría de universidades, lamentablemente, están en Lima. Entonces ahí está el mayor apoyo porque es más fácil hacer gestiones en Lima. A veces estando en regiones es más complicado.” dijo Myra Flores.
Además, los científicos quienes deberían hacer divulgación no se distribuyen de forma equitativa a lo largo del país. Alrededor del 49% de ellos estarían localizados en la capital según datos actualizados (1/12/2023) del Renacyt.
“Hay más oportunidades en Lima y por eso es que muchos investigadores que estaban en sus regiones se han visto forzados a venir a la capital a buscar mejores oportunidades. (…) Es una pena para los niños y niñas de esas regiones que ya no los tienen cerca”, agregó.
La centralización también se hizo evidente en un mapeo a iniciativas de divulgación científica realizado por el Concytec del cual los resultados se pueden encontrar en el “Directorio de Divulgadores Científicos”. La mayoría de iniciativas presentes en el documento, sino todas, son de la capital. Empero, el interés por la ciencia no es exclusivo a la Ciudad de los Reyes.
La fundadora del grupo de popularización científica arequipeña “Sci Lab”, Paloma Huamán, dice que la divulgación en Arequipa no es inexistente, pero está en “sus inicios”. Hay grupos que realizan labores de divulgación como: el Observatorio astronómico-Hipólito Sánchez Trujillo con sus noches astronómicas, el Stellarium Observatorio con sus tours estelares, el programa “Hablemos de Ciencia” del grupo Entre Lineas con sus entrevistas a científicos, Harry Coaquira con sus cursos de cohetes caseros y desde luego Sci Lab con sus publicaciones y actividades relacionadas a la ciencia.
También, de acorde a Horacio Barreda en la UNSA (por lo menos en el periodo 2016-2020) se tuvo un programa de divulgación. «Todas las semanas en TV-UNSA se difundía los proyectos e investigaciones que teníamos. Inclusive entrevistaban a los investigadores».
Cada uno aporta un poco para la popularización de la ciencia en la ciudad. Es cierto, en Arequipa, la divulgación científica es casi nula, pero no es inexistente. Paloma Mamani reveló que en el mapeo realizado por Concytec ellos no fueron consultados.
Desde el estado lo confirman. «No quiere decir que en regiones no haya, pero hemos identificado pocas. Esa es una tarea pendiente que tenemos de hacer, de ver en todas las regiones que actividades y que agrupaciones están haciendo divulgación para poder ayudarlas y sumarlas al directorio».
El presupuesto para el primer mapeo no habría sido el suficiente. Y es que el dinero destinado a la ciencia en el Perú, es uno de sus talones de Aquiles.
HABLEMOS DE NÚMEROS
Casi al finalizar la entrevista la vocera del Concytec reveló: “Nosotros (la unidad de popularización de la ciencia) somos solo 4 especialistas y para atender a todo el país a la velocidad e intensidad necesaria no nos da abasto”.
No es un secreto, el presupuesto que el Perú destina a la ciencia no es algo de lo que se pueda jactar el país. De acorde al “Estudio de línea base del gasto público en Ciencia, Tecnología e Innovación en el Perú”, realizado por el Concytec en colaboración con el Banco Mundial, el estado peruano habría invertido 0.17 % del presupuesto en ciencia.
Es cierto, la inversión en ciencia se ha disparado en el Perú en los últimos 10 años. Mientras que en el 2012 se destinaron S/ 17 millones 419 mil, en el 2024 serán S/ 238 millones 283 mil: una cifra histórica para el país.
Sin embargo, aun con el aumento exponencial no sería suficiente. En países de renta alta como Alemania se invierte alrededor del 3%; pero, incluso a nivel regional el Perú estaría muy por detrás. Brasil invierte el 1.17%, Argentina el 0,53%, Ecuador el 0.44%, y Chile el 0.34%. En nuestra región a los únicos que superaríamos es a Bolivia y a Paraguay.
Paloma Mamani también menciona la poca ayuda económica como una dificultad en su labor como divulgadora: “El apoyo, supongo que uno tiene que buscárselo”. La municipalidad de Arequipa a través de la Gerencia de Juventudes los habría apoyado durante la pandemia con los costos del Zoom, pero es toda la ayuda gubernamental que recibieron hasta ahora.
El Fondecyt (ahora Prociencia) habría apoyado económicamente a organizaciones de divulgación independientes anteriormente. “Antes de la pandemia hubo varios financiamientos para generar videos, películas, eventos de divulgación de la ciencia”, sentenció Flores. Sin embargo, desde entonces no hubo ninguna ayuda de ese tipo.
FALTA DE PROFESIONALIZACIÓN Y DE INTERÉS
“En general y especialmente en el caso de Arequipa, deberíamos decir quién es el responsable de la divulgación de los conocimientos, en el caso de la ciudad estaríamos hablando de las universidades y los institutos de investigación” dijo Horacio Barreda, el exvicerrector de investigación de la UNSA.
Myra E. Flores coincide en que los investigadores deben ser los divulgadores prioritarios. La vocera del Concytec, quien habría vivido en España cerca de 6 años, compartió que el Perú debería tener una comunidad de divulgadores como en el país ibérico. “Esa comunidad (de España) es madura, es decir, que el 80% de divulgadores son doctores en ciencia”.
En el Perú los divulgadores serian junior esto es que esta mayormente conformada por estudiantes de pregrado. “Son muy pocos los doctores en ciencia que están involucrados”, comentó Flores.
La noticia no es de esperar, en el 2020 se inauguró el primer diplomado en Divulgación Científica en el Perú. En 1950 se creó por primera vez la carrera de Periodismo Científico en los EE.UU.: 50 años de retraso. A nivel regional el Perú habría sido uno de los últimos en crear una especialización del tipo. En el 2016: Argentina, Brasil, Chile, Colombia y México ya contaban con este grado.
Por otro lado, Paloma también relataría que la mayoría de colaboradores que han tenido fueron universitarios aun no graduados. Agregando que muchos de ellos dejaron Sci Lab una vez terminaron sus estudios.
“Cuando trabajas no tienes tiempo para voluntariado porque sabes que te vas a dedicar horas grabando, porque para hacer divulgación hay que ser consiente y hay que leer investigaciones científicas”, dijo Mamani.
Sin embargo, habría otro problema para la divulgación científica. Los medios de comunicación masivos como la televisión, la radio, y los periódicos a nivel local no tendrían interés en la ciencia.
Durante la gestión de Barreda en la UNSA se habría realizado una co-investigación en conjunto con la Universidad Católica Santa María (UCSM) y la Universidad Católica San Pablo (UCSP). El estudio consistía en un diagnóstico social y económico de Arequipa.
“Este proyecto era de 200 mil soles. Fue una investigación que tomo 2 años y sacamos un libro y difundimos estos documentos a medios de comunicación y autoridades. Esperaba que los medios lo utilizaran como un manual para criticar a los gobernadores, pero no pasó nada”, dijo Barreda.
La historia se repitió. Anteriormente, la UNSA realizó en conjunto con la Escuela De Minas De Colorado un libro sobre Minería Sostenible para la región Arequipa. También se obsequió, pero nadie hizo eco de las investigaciones. “Ningún medio ni nos agradeció, ni nos felicitó ni hizo uso de ello”, dijo Barreda.
Desde el Concytec también lo entienden: los periodistas pueden ser aliados de la ciencia. Sin embargo, no solo son muy pocos los periodistas que hacen periodismo científico, sino que hace falta capacitación de conceptos básicos. “Muchos periodistas confunden conceptos básicos como una bacteria o un virus”, dijo Myra E. Flores.
APOYAR A LAS INICIATIVAS LOCALES
No es que no haya divulgación en Arequipa, pero falta mucho apoyo. Paloma Mamani hace un llamado a todas personas interesadas en la ciencia: estudiantes como profesionales.
«Motivación para hacerlo. Todos vamos a trabajar y no tenemos tiempo para darle a otra persona. Nos falta más motivación». La fundadora de Sci Lab recuerda que hay ganas, pero aún falta mucho por hacer.
De la misma manera Barreda llama a la academia a mejorar los esfuerzos “Señores autoridades universitarias de investigación observen que se divulguen los resultados de sus investigaciones. Vean a través de qué medios pueden hacer divulgación para él publicó común y corriente.”
El exvicerrector de investigación, además, apunta a los medios de comunicación y les dice “den facilidades, no cobren muy caro y si es posible denlo gratis porque con eso están contribuyendo a educar a la población”.
Apoyar a las iniciativas locales de divulgación científica es crucial para que la situación mejore en la ciudad arequipeña. En internet hay una gran cantidad de material científico tanto para el público en general como para especialistas; sin embargo, no es suficiente. Las iniciativas a nivel local y regional son irremplazables.
“Cuando trabajamos a nivel regional podemos solucionar problemas que hay en nuestra localidad. Por ejemplo, hace poco en Camana encontraron un pez largo y dijeron que iba a haber terremotos. Entonces, aprovechamos para hablar de que se trataba científicamente. “dijo Huamán.
“Hablamos de lo que nos pasa en la ciudad”, agregó. Además, según la divulgadora cuando se trabaja localmente hay oportunidades para estar cara a cara con los niños y jóvenes. “Puedes escucharlos mejor y responder a sus preguntas”.
La especialista del Concytec asintió “El contacto humano es muy difícil tenerlo vía virtual y hay actividades, por ejemplo, experimentales que son mucho más fáciles de hacer al estar juntos ahí los jóvenes investigadores y los estudiantes que estando detrás de la pantalla.”
En modo presencial tendría más impacto. “Cuando estamos ahí es otra dinámica, tenemos una dinámica que se llama Conoce una Científica y hemos creado una dinámica tal que las niñas terminan pidiéndole un autógrafo o tomándose fotos. Tienen un nuevo tipo de modelo a seguir, uno de ciencia.”
En Arequipa la recepción también sería buena. Sobre las actividades de Sci Lab, la fundadora dijo que a los papás les gusta. Sin embargo, en palabras de la divulgadora la gente usualmente no va.
En definitiva, aún hay mucho que hacer. Por un lado, el país palidece de centralismo y el presupuesto para las ciencias no es suficiente. Por otro, tampoco hay ni apoyo de los medios de comunicación ni de la academia. No es un secreto a voces, en el 2006 en televisión abierta en TVPerú se repetía el eslogan “Sin ciencia no hay futuro”.
Y es que un país sin ciencia, es un país que no innova, y no innovar en la sociedad del conocimiento es condenarse a permanecer estancado, rezagado y ajeno al progreso que impulsa el desarrollo y mejora la calidad de vida de sus ciudadanos.
El Perú avanza lentamente al camino del progreso, tan lento que las cosas parecen no cambiar. Pero, ya hay cambios. Las investigaciones aumentaron exponencialmente desde la creación de la SUNEDU en el 2016. Los candidatos por primera vez consideran en sus planes de gobierno a la ciencia, tecnología e innovación. Desde el Concytec hay muchas promesas y ganas de impulsar la ciencia en el país. Esperemos que así sea y finalmente podamos vivir en un Perú digno del siglo XXI, digno de sus ciudadanos.
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