Una historia de locura en psiquiatría del Honorio

El servicio de Psiquiatría del hospital Honorio Delgado tiene al momento 12 pacientes que no deberían permanecer en esta área pues su condición es estable. Nueve tienen sentencia judicial y tres están abandonados a su suerte. El año pasado, a través de una mesa técnica el nosocomio pidió al Poder Judicial solucionar este problema. Se reabrieron todos los casos para su revisión pero solo uno salió en libertad, dos murieron y el resto permanece en el lugar, mientras que 384 personas con males mentales no pudieron ser atendidas por falta de espacio. Los galenos piden que estos casos sean nuevamente revisados.
Por: Elizabeth Huanca U
Fotos: Jorge Esquivel Z.
En el 2013, el paciente J.A. fue condenado a cadena perpetua por el Poder Judicial por violación sexual contra dos niñas. Sin embargo su diagnóstico de trastorno mental orgánico evitó que fuera a un penal común. Fue derivado al centro psiquiátrico del Hospital Honorio Delgado, donde permanece hasta hoy.
El año pasado, a través de una mesa técnica integrada por los titulares de la Corte Superior de Justicia, el Ministerio Público y la Gerencia regional de Salud, los médicos del nosocomio pidieron se revise este caso, así como de otros 16 pacientes en condiciones mentales similares y con condenas diversas.
Su exigencia apuntó a que las autoridades de justicia y el Inpe se hicieran cargo de estos presos y trasladaran a este grupo a ambientes adecuados en el penal o al menos se redistribuyeran en otros albergues, debido a que su condición mental ya era estable. Además “quitaban espacio” a otras personas que requerían del servicio.
El resultado del trabajo fue “muy pobre”, reconoció el jefe del área de psiquiatría del Hospital en mención, Alberto Monroy Mesa. Explicó que gracias a la mesa técnica se reabrieron todos los expedientes para revisar cada uno de los casos, sin embargo, solo uno fue dado de alta y puesto en libertad; dos fallecieron por complicaciones orgánicas, mientras aguardaban veredictos y en el resto de casos se ratificaron las condenas y se dispuso nuevamente el internamiento en el mismo centro psiquiátrico. Ese fue el caso de J.A. Él seguirá perennemente ocupando una cama en el servicio de psiquiatría.
“Nosotros evaluamos cada seis meses estos pacientes. Todos están en condiciones estables pueden ser dados de alta por lo que el Inpe debe hacerse cargo de sus casos. Sin embargo, solo se ha tomado en cuenta la opinión del perito psiquiátrico del Ministerio Público que ha dicho lo contrario. Aquí somos ocho médicos y a ninguno se nos ha tomado en cuenta. Estos pacientes ya no deben estar aquí”, reclamó el galeno.
El área de psiquiatría solo cuenta con 35 camas, que siempre paran a tope. En ese sentido, el especialista recordó, que muchas veces los pacientes con males mentales, sin ningún problema judicial y que pueden asumir el costo de su tratamiento, deben aguardar más de 10 días en emergencia del hospital hasta que se desocupe una cama en Psiquiatría para que puedan ser internados. “Ello no es justo. Tenemos limitaciones y la estadía por años de los pacientes judicializados complica nuestra situación”, remarcó.
HISTORIAS DE DESIDIA
En el centro psiquiátrico las historias de los pacientes judicializados son diversas. D.B.Q. un “preso” con esquizofrenia ya cumplió su condena en 2015, sin embargo, ningún familiar ha venido a recogerlo. Por su condición, de acuerdo a Monroy no pueden dejarlo ir solo por eso permanece internado.
C.C.T. el preso, más antiguo del centro psiquiátrico – fue condenado a 17 años- cumplirá su condena en seis meses, pero paradójicamente desde hace cuatro, ha dejado de recibir la visita de su familia. Monroy teme que la historia de este preso se repita con la de D.B.Q. y quede abandonado a su suerte.
Otra historia particular es la de A.S. un paciente que ingresó el 2013 con una condena de 8 años por homicidio. De acuerdo a Monroy, este preso con diagnóstico de retardo mental moderado no representa mayor criterio de peligrosidad. A la fecha, está prácticamente ciego pese a que ha sido sometido dos veces a intervenciones quirúrgicas para minimizar su condición. “Él debería irse, no es un peligro, pero las autoridades del Poder Judicial no atienden nuestro pedido”, señala el psiquiatra.
Además, hay dos pacientes con “interdicción. Este es un proceso que busca “que se declare que una persona no posee las capacidades mentales suficientes para ejercer derechos y adquirir obligaciones. La idea es buscar un curador, o persona que se haga responsable de estos para que sea dado de alta. En un caso se ha logrado, pero a la fecha, no hay respuesta del Poder Judicial.
ABANDONADOS
A este problema se suma el caso de pacientes mentales abandonados. En la actualidad, en el centro siquiátrico hay tres. La más antigua es María Inés Taco Ríos (55) una mujer con trastorno mental – epilepsia que fue encontrada en la calle y llevada por la Policía a emergencias del nosocomio Honorio Delgado en el 2011, pero que hasta ahora no encuentra a sus familiares.
Lourdes Vilca Otazú (34) se encuentra internada desde hace dos años y tampoco recibe visita de familiar alguno. Su diagnóstico es retardo mental moderado. No obstante, el 2 de enero último, la PNP encontró en las calles a Christian Anco Huarachi, de 20 años, un joven con retardo mental que tampoco tiene familiares en Arequipa, sin embargo, a través de una labor de investigación del propio personal de salud y la Policía, se halló a sus familiares en el distrito de Juli (Puno). Estos prometieron llegar a la ciudad mañana lunes para recoger a Christian. Si es que no lo hacen, a decir de Monroy, el personal de salud ha considerado que el joven sea trasladado a su domicilio con ayuda de colegas de la región Altiplánica.
PEDIRÁN NUEVA REVISIÓN
Esta realidad genera problemas en esta área. El galeno señala que la inversión diaria por paciente internado es de entre 8 a 10 soles. Ello considerando que estos reciben medicación, alimento, albergue y cuidados. “Imagine cuánto invertimos en pacientes que ya no deben estar aquí”, preguntó Monroy.
En ese sentido, el galeno junto a la dirección del hospital han proyectado pedir la reapertura de la mesa técnica, pero esta vez con las nuevas autoridades del Poder Judicial y Ministerio Público para buscar una solución justa al problema. Esperarán como máximo hasta marzo para retomar las coordinaciones.
Recordó que solo el año pasado, el centro siquiátrico dejó de atender a 383 pacientes que requerían atención y en algunos internamiento, pero que no tuvieron respuesta médica por falta de espacio en el centro psiquiátrico.
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