
Editorial: El nuevo alcalde de Arequipa
Quien asuma las funciones el nuevo alcalde de Arequipa, el 1 de enero del 2019, será alguien que haya merecido un máximo del 14 por ciento de la población con derecho a voto en Arequipa, lo que significaría que gobernará la ciudad con una minoría evidente en relación a gobernadores comunales anteriores.
Igual es que el susodicho alcalde sea el abogado Omar Candia o el ingeniero Víctor Hugo Rivera, y la única solución para posibilitar un gobierno eficaz será buscar un entendimiento mínimo y cómodo frente a los problemas de la ciudad entre mayoría y minoría de concejales y de paso requerir del apoyo eficaz de las universidades y de los colegios profesionales.
Es una situación que no se ha presentado antes de ahora, cuando ha sido posible que se pongan en práctica programas expuestos y considerados favorablemente por la ciudadanía y esto significa, sobre todo una especial importancia a la revisión del llamado Sistema Integrado de Transporte que tendrá que ser adecuado a realidades distintas y aceptadas por mayoría ciudadana.
La Municipalidad Provincial de Arequipa tendrá que ser conducida por caminos más democráticos y con accesos de opiniones distintas a las que pretendió imponer el movimiento de Arequipa Renace, que ha visto disminuido su nivel de popularidad entre la ciudadanía local.
Conviene, por ejemplo, cambios sustantivos también en cuestionadas decisiones de la Sociedad de Beneficencia Pública, ahora dependiente de la Municipalidad, y en las coordinaciones necesarias con la Policía con respecto a la inseguridad ciudadana.
El resultado de las elecciones municipales impone una nueva actitud en el quehacer de las autoridades municipales para procurar conciliar realidades electorales con sectores de opinión que ya no son dominantes en los resultados de los comicios del domingo 7 de octubre.
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