Arequipa

Editorial: La calma que requerimos

21 de abril de 2020
Walter Arias cultiva maíz morado y espera venderlo a buen precio. Reclama bono del gobierno.

Es curioso que en las circunstancias actuales los gobernados en el Perú tengamos que demandar prudencia en el actuar del Congreso de la República donde están los parlamentarios elegidos el 26 de enero, nueve de los cuales han sido víctimas del mal de los chinos, por su poca prudencia en el hacer, al tener una reunión plenaria que terminó enfermando a varios de ellos.

Además, no se están evidenciando formas diferentes de actuar con relación al Congreso disuelto y lo que es peor sin tener la brillantez que lucieron algunos de los exmiembros del Parlamento que ahora están en sus casas.

El Poder Ejecutivo ha decidió dialogar directamente con la población con el propósito de mantenerla al tanto del avance de su trabajo y del asunto que ahora interesa más que nada a los peruanos.

Todo tiene su lugar y su momento, y apresurar los casos no resulta bueno para nadie. Citar a las ministras a originales interpelaciones vía control remoto torna difícil el trabajo de quienes de por sí lo tienen recargado en el empeño de apoyar una campaña en la que estamos comprometidos todos y especialmente el ministerio y personal de salud, EsSalud, militares, marinos, aviadores y policías.

Esta es una cruzada de todos y no hay nada que pueda estar delante de ella. Estamos acondicionados y en una lucha frontal contra un virus peligroso y mortal que ya cuesta la vida de 300 peruanos y que tiene enfermos a otros mil 300.

Se termina el tiempo de la cuarentena y esta es la oportunidad más difícil del combate. Tenemos que ganar porque el Perú ha podido sobrevivir golpes terribles.

La naturaleza en unos casos y hermanos equivocados en otros, nos dañaron y perjudicaron, pero nos supimos poner en pie y resistir, y recuperarnos cuando cayeron viviendas y edificios, o aguas embravecidas arrastraron casas y personas.

Estamos en la parte más delicada del problema y un error o una demora puede costarnos muy caro, demasiado cuando se trata de vidas y de una normalidad deseada, pues después soportaremos lo temible de una economía trastornada.

Se acercan horas decisivas en la batalla contra la COVID-19 y los peruanos debemos estar unidos y conscientes de ganar el combate, pues por medio está la vida de los habitantes y el futuro económico del país.

Editorial El Pueblo

Editorial: Encuesta de comportamiento

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