Entrevistas

Juan Manuel Robles: Choca que haya tantos privilegios y personas con pocas oportunidades

18 de noviembre de 2019
Escritor y periodista peruano, Juan Manuel Robles, estuvo en el Hay Festival.

El escritor y periodista peruano, Juan Manuel Robles, fue uno de los invitados que llegó la semana pasada a la Ciudad Blanca para participar en la quinta edición del Hay Festival Arequipa 2019. 

Es autor del libro de crónicas “Lima Freak, vidas insólitas en una ciudad perturbada” publicado en el 2007 y que reúne perfiles y crónicas sobre personajes como el compositor Augusto Polo Campos, la conductora de TV, Laura Bozzo, el afamado broadcaster, Genaro Delgado Parker, entre otros personajes. 

Además, escribió la novela “Nuevos juguetes de la Guerra Fría» y el cuento “No Somos Cazafantasmas”. Cuenta con un espacio de opinión en el semanario «Hildebrandt en sus trece». De la reedición de Lima Freak, después de 10 años de haberse publicado, la política peruana, las elecciones congresales que se vienen y sus opiniones en sus columnas y más hablamos en esta entrevista.

Por: Gustavo Callapiña Díaz

– Han pasado 10 años de la publicación de tu primer libro Lima Freak, y este año se ha vuelto a editar. En el prólogo de esta edición considerabas que no iba a durar o perdurar por mucho tiempo. ¿Por qué pensabas ello?

Porque ese es el riesgo que siempre está en el periodismo, y específicamente en la crónica como forma periodística. Generalmente se habla que la crónica al estar escrita usando las técnicas y efectos de la literatura va a durar más, pero eso no tiene por qué ser así, hay cosas que uno lee con un interés literario, pero también está presente el interés de la actualidad y una vez que pasa el tiempo ya no hay razones porque leerla. Mucha gente cree que hay que hacer un texto pensando en que vaya a sobrevivir al tiempo y eso a veces es un contrasentido. Pensar en eso es quitarnos la posibilidad de hacer un gran texto que dure poco, y creo que la buena crónica está hecha de grandes textos que en 10 años ya pierden vigencia. En mi caso eran personajes algunos de ellos no muy profundos. No hablo en este libro (Lima Freak) de grandes pensadores ni intelectuales, sino más bien tiene personajes algo frívolos que pueden estar en las páginas de  sociales o algunos reportajes de las revistas de estilos de vida, o en policiales o en diarios chicha y el impacto que tuvo al inicio esta suerte de fauna variopinta, después de algún tiempo ¿quién va a querer verlo?, porque ya ni siquiera sabemos de algunos de los personajes, por eso es que se me ocurrió eso.

 

– Últimamente estás más abocado a la literatura, pero si pudieras ver, añadir alguna vida insólita que te llame la atención en estos tiempos, ¿cuál sería? 

Antes de que apareciera esta segunda edición me hacían esa pregunta y en realidad me sería difícil. Siempre hay personajes, pero creo que tendría que pensar en muchas cosas (para elegirlos). Ahora por ejemplo gran parte de la intimidad de ciertos personajes está en Instagram o Twitter, y antes capturar esas cosas era algo que solo podías hacer si estabas cerca o haciendo el trabajo de reportería.

 

– Por las columnas que escribes en «Hildebrandt en sus trece», además de los tweet que publicas habitualmente, se podría decir que tu posición política es de izquierda. ¿Te defines así?

Yo diría que sí. El calificativo no tendría que incomodarme ni escapa mucho de lo que soy. Creo que no hemos pensado lo suficiente en modelos que permitan crear sociedades mucho más equitativas y que den la oportunidad de desarrollarse. Por el propio trabajo que yo hago, te choca cada vez más que haya tantos privilegiados y que algunas personas tengan tan pocas posibilidades de desarrollar su mente. Que la segregación llegue a ese punto no solo de no comer igual, de no vivir igual, sino de no tener la capacidad cognoscitiva de pensar porque no estás bien nutrido, porque no estás bien formado ni estimulado y te ponen una televisión que es una mierda y no tienes otra opción. Ese nivel de disparidad en que ni siquiera tienes una mente con la que soñar a la altura de las grandes cosas que creó esta civilización me parece preocupante y no creo que sea admisible un mundo así.

 

– Te caracterizas por ser una persona que comenta bastantes temas políticos. ¿Cómo ves el escenario político con estas próximas elecciones congresales? 

Creo que estamos en un punto en el que la voz del pueblo se ha hecho escuchar, han aparecido actores como los fiscales que conocemos (Domingo Pérez y Rafael Vela) que de alguna manera actúan con el uso de la ley, pero también como que están en sintonía de lo que la gente estaba esperando por mucho tiempo y así se consigue así hacerle el pare a una mayoría congresal abusiva. Este último ha sido digamos un elemento externo que ha ayudado, haciendo uso de los mecanismos constitucionales, a sacar un Congreso que era peligroso principalmente para el pueblo. Ahora el problema es que cuando nos planteamos las elecciones volvemos al esquema y mecanismos de la política de quienes llegaron ahí. Volvemos a ponernos en un plano en el que la gente en vez de buscar los mecanismos por los cuales librarnos y limpiarnos (de ellos) lo que tiene que hacer es exactamente lo que más conoce esta gente que son elecciones con partidos inscritos bajo las reglas que ellos hicieron. Creo que mientras esas reglas sigan siendo así, y digamos se piense que haber actuado como pueblo para sacar a los congresistas y luego actuar pasivamente para este proceso, lo que vamos a tener son partidos con vínculos con organizaciones dudosas. (Los partidos) son organizaciones que se han creado para obtener puestos de poder, acelerar crecimientos de empresas de diversos tipos, o sea eso es la política del Perú. El partido de Humala, por ejemplo, era un partido donde se cambiaba la lista para las elecciones a cada rato porque venía alguien nuevo que tenía más plata que poner y ese alguien era una persona que estaba vinculada a una empresa y todas esas personas lo que buscan es meterse en la política para que la política les haga más fácil la vida, para poder generar leyes, hacer exoneraciones, bajar aranceles, para no tener tantos problemas, y todo esto es una serie de asuntos que estaban en la esencia misma de cómo están hechas las organizaciones políticas.

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