Columna

Volvió el optimismo, no lo desperdicies

14 de agosto de 2026

El repunte de expectativas abre nuevas oportunidades.

Por: Ing. Edith Choque Sandoval, gerente general de Pro Avance.

El Banco Central de Reserva publicó su última Encuesta de Expectativas Macroeconómicas, y el resultado merece más atención de la que ya recibió. Las expectativas empresariales sobre la economía a 12 meses subieron de 68.6 puntos en junio a 72.1 en julio, según reportó El Comercio, con base en cifras del BCR. Es el nivel más alto desde noviembre de 2017, cuando llegó a 76.1 puntos. El indicador no había vuelto a superar el umbral de 70 puntos desde diciembre de 2018.

El contexto detrás de ese salto tiene nombre y fecha. Desde junio de 2024, las expectativas empresariales se habían mantenido de forma consecutiva en el tramo optimista, acompañando el repunte de la inversión privada. Esa racha se interrumpió en abril y mayo de este año, cuando la incertidumbre creció mientras se definía la segunda vuelta presidencial. Culminado el proceso electoral, las expectativas volvieron a repuntar con fuerza, según indica ese mismo reporte del BCR.

La encuesta consulta a una muestra representativa de empresas no financieras sobre 18 indicadores distintos: desde su visión general de la economía hasta decisiones muy concretas como contratación de personal e inversión. En julio, 16 de esos 18 indicadores se ubicaron en el tramo optimista, es decir, por encima de los 50 puntos que marcan la posición neutral. Los datos son elocuentes en varios frentes. Las expectativas de contratación de personal a 12 meses subieron de 63.0 en junio a 64.4 en julio. Las de inversión empresarial a 12 meses pasaron de 67.2 a 67.3. Y la confianza sobre la situación actual del negocio avanzó de 56.6 a 57.6 en el mismo período.

Hay un matiz que conviene no dejar de lado. Ese optimismo convive con una revisión al alza de las expectativas de inflación: las empresas no financieras pasaron de proyectar 2.80 % en junio a 3 % en julio, justo en el límite superior del rango meta del BCR. La expectativa de crecimiento del PBI para este año, entre los distintos grupos consultados, se ubicó entre 3.1 % y 3.3 %. Eso significa que el optimismo empresarial no está desconectado de la realidad: convive con presiones de precios que las empresas ya están anticipando.

Para una empresa arequipeña, este repunte de confianza tiene una lectura práctica. La incertidumbre que paralizó decisiones durante abril y mayo, la misma que documentamos en columnas anteriores, citando el análisis de APOYO Consultoría sobre los escenarios electorales, parece estar cediendo. Eso abre una ventana concreta para retomar planes de inversión y contratación que muchas organizaciones habían puesto en pausa.

La pregunta que me interesa plantear es distinta a la que suele hacerse en estos casos. No es si el optimismo es justificado, aunque los datos del BCR sugieren que sí tiene fundamento. Es si las empresas del sur están preparadas operativamente para capturar ese impulso cuando decidan actuar sobre él. Contratar más personal solo genera valor si ese personal llega capacitado. Invertir en crecimiento solo rinde si los equipos que ejecutan esa inversión tienen las competencias para hacerlo bien.

En Pro Avance acompañamos justamente ese proceso: que la confianza se traduzca en capacidad real, no solo en intención. Si tu empresa está retomando planes de contratación o inversión y quieres asegurarte de que tu equipo esté a la altura, escríbeme al 958 639 833.

La confianza volvió. Lo que se haga con ella en los próximos meses es lo que realmente va a marcar la diferencia.

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