Columna

Buenas noticias para Arequipa… pero hay una letra pequeña

18 de mayo de 2026

Por: Edith Choque Sandoval, gerente general de Pro Avance. 

La semana pasada, en la Cámara de Comercio e Industria de Arequipa, APOYO Consultoría presentó su edición anual de Perspectivas Empresariales para CEOs. Salí de esa sala con algunas certezas y con una pregunta que no deja de rondarme: ¿cuántas empresas del sur están tomando decisiones hoy en función de lo que se viene, o es que simplemente están esperando a ver qué pasa?

Los números del arranque de año son genuinamente buenos. El PBI no primario creció 3.7 % en el primer trimestre de 2026 y las exportaciones subieron 36 % en términos nominales respecto al mismo período del año anterior, según el BCR y APOYO Consultoría. En Arequipa específicamente, el empleo formal privado creció 5.9 % a enero de este año, la inversión pública aumentó 7.1 % en términos reales y el crédito de la banca múltiple se expandió 23.6 % nominal en los primeros dos meses del año, de acuerdo con datos del MTPE y la SBS. Para quien tiene un negocio en la región, eso debería ser motivo de optimismo moderado, no de euforia.

La palabra «moderado» importa. Porque la misma presentación que mostraba esos indicadores también advertía que la proyección del PBI para todo 2026 ya fue revisada a la baja: de 3.1 % estimado en enero a 2.5 % en abril, con una inflación que pasó de una proyección de 2.0 % a 4.5 % en el mismo período. El motivo central de esa corrección es, sin duda, la incertidumbre electoral.

Y aquí está el punto que más me interesa discutir. El análisis histórico de APOYO Consultoría muestra con claridad lo que ocurre cuando el resultado electoral genera confianza o desconfianza en los mercados: en 2016, con PPK, la inversión privada subió 3.5 puntos porcentuales adicionales; en 2021, con Castillo, cayó 8 puntos. Para 2026, los escenarios proyectados son igual de elocuentes: un resultado que genere señales de estabilidad podría llevar la inversión privada a crecer 10.5 %; un resultado que genere incertidumbre la llevaría a contraerse 1.0 %, con un tipo de cambio que podría escalar a entre 3.60 y 3.70 soles por dólar. Todo esto según proyecciones de APOYO Consultoría de abril de 2026.

En ese contexto, el sur tiene algo que el resto del país no tiene en la misma proporción: una cartera de proyectos mineros por US$27 mil millones concentrada en esta macrorregión, según la misma fuente. Solo Tía María, que iniciaría producción en el segundo semestre de 2027, generaría 3,500 empleos en construcción, equivalentes al 10% del empleo total de Arequipa en 2024. Ese potencial existe con independencia de quién gane. Pero si se gatilla un resultado político adverso, los flujos de inversión que activan esos proyectos se retrasan, y con ellos todo el encadenamiento productivo que la región necesita.

Hay un dato que no estaba en las diapositivas pero que no puedo ignorar al leer todo esto: la pobreza monetaria en Arequipa pasó de 6.0 % en 2019 a 12.8 % en 2025, según ENAHO-INEI. Y el porcentaje de población en situación de pobreza o vulnerabilidad llegó a 43.6 %. El crecimiento económico que muestran los indicadores de empleo y crédito todavía no se ha traducido en mejora real para una parte importante de la ciudad.

Lo que todo esto le dice a una empresa no es que paralice decisiones hasta junio. Le dice que este es exactamente el momento para trabajar hacia adentro: revisar procesos, identificar ineficiencias, desarrollar las capacidades del equipo. Las organizaciones que aprovechan los períodos de incertidumbre para ordenarse internamente son las que, cuando el contexto se aclara, pueden moverse más rápido que las que estuvieron esperando.

En Pro Avance acompañamos ese proceso: desde el diagnóstico hasta la formación de equipos, con foco en lo que cada organización necesita para estar lista cuando las condiciones mejoren. Si te interesa conversar sobre cómo preparar a tu empresa para lo que viene, escríbeme al 958 639 833.

Hace unos años aprendí que las empresas que sobreviven a los períodos difíciles no son necesariamente las más grandes ni las mejor financiadas. Son las que usaron la incertidumbre para hacer lo que en los buenos tiempos siempre postergaban: conocerse mejor, ordenarse por dentro, desarrollar a su gente. El escenario electoral se va a resolver en junio. Lo que hagas con tu organización de aquí a entonces, no tiene fecha de vencimiento.

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