La falta de espacios públicos en Arequipa: Urgencia para el bienestar

Las autoridades deben priorizar la creación de espacios verdes.
Dr. Neil Tejada Pacheco, profesor de la Fac.Cs.Jurídicas y Políticas de la UCSM.
Nuestra Arequipa enfrenta desde hace varios años ya, un desafío significativo relacionado con la falta de espacios públicos, especialmente parques arborizados y áreas recreativas naturales para todos los arequipeños. El crecimiento acelerado de la población, junto con un “devorador” afán de urbanización en crecimiento que prioriza el desarrollo inmobiliario y económico sobre el bienestar comunitario, ha dado lugar a una reducción considerable de estos espacios vitales para todos. Obviamente, esta situación no solo viene afectando la belleza estética de la ciudad, sino que tiene consecuencias en la salud física y mental de sus habitantes así como en el equilibrio medioambiental.
La realidad nos muestra que la superficie de parques en Arequipa no alcanza los estándares mínimos recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que sugiere un mínimo de 9 metros cuadrados de área verde por habitante. Sin embargo, en muchas zonas de la ciudad, los residentes apenas cuentan con una fracción de esta cantidad, lo que evidencia la falta de políticas públicas y su priorización en la creación de estos espacios esenciales para la comunidad.
La escasez de parques con árboles y áreas verdes en Arequipa nos viene afectando a todos dado que cada vez para llevar a cabo actividades recreativas o ejercicio físico, tenemos que recurrir a la loza deportiva con cobertura artificial o a espacios cerrados o a buscar la campiña cada vez más alejada. La necesidad de tener contacto con la naturaleza y la posibilidad de simplemente relajarse en un entorno de aire más libre tienen un obvio efecto positivo en la salud mental de todos, al reducir los niveles de estrés y ansiedad que son comunes en las ruidosas zonas urbanas, pero parece que no lo entendemos, cada vez se construye o pretende construir más como por ejemplo en nuestro valle de Chilina.
Ambientalmente hablando, la falta de espacios verdes agrava los efectos del cambio climático, dado que ya por todos es sabido que la vegetación y los árboles ayudan a regular la temperatura, absorben CO2 y mejora la calidad del aire. Arequipa, al ser una ciudad con un clima mayormente soleado y seco, se beneficiaría enormemente de la presencia de parques con árboles en su núcleo urbano, ya que éstos contribuirían a reducir el efecto de “Isla de calor” que caracteriza a muchas ciudades modernas. Además, los espacios verdes ayudan a la filtración de agua y a reducir la erosión del suelo, factores que son especialmente importantes en zonas urbanas donde la construcción y el cemento predominan.
Ante esta problemática, es crucial que las autoridades locales y nuestros arquitectos urbanistas prioricen la planificación y creación de espacios verdes en Arequipa pero a corto, mediano y largo plazo. Esto puede lograrse, mediante el desarrollo de proyectos que promuevan además de la construcción, la adaptación de espacios en nuevos parques arbóreos a razón de por lo menos uno por distrito, lo que, unido a la recuperación de áreas subutilizadas, sin construir o eriazas ayudarían al nuevo desarrollo eco-urbano de la ciudad. La propia empresa privada puede ser aliada de los municipios ya que podrían invertir en áreas verdes más que en desarrollo inmobiliario a través de mecanismos de responsabilidad social corporativa. Lo que no entiendo, es porqué esto no lo entienden los Alcaldes que siguen haciendo talar todo árbol que creen “creció demasiado” en un parque o en cualquier calle o avenida pública. Triste es confirmar que este accionar continúa semana a semana sin remordimiento.
Ojalá el mes de agosto nos traiga, “nuevos aires ambientales” claro, también con anuncios de nuevos parques con árboles para Arequipa.
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