Columna

La O11CE: 149 años de una historia que interpela al Perú de hoy

17 de agosto de 2026

La Cosmopolita celebra su historia mientras reclama mejores capacidades.

Por: Secc. Edy Bernardo Dolmos Arzubialde.

Al cumplir 149 años de existencia, no se trata únicamente de celebrar la antigüedad de una institución: es recordar casi un siglo y medio de servicio voluntario y, al mismo tiempo, preguntarnos qué lugar ocupa hoy el bombero en un Perú marcado por el crecimiento urbano, los accidentes, los incendios, los desastres naturales y una permanente necesidad de fortalecer sus sistemas de prevención y respuesta.

La historia oficial del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú registra que la entonces “Sociedad Cosmopolita Guardia de Propiedad en los Incendios” quedó solemnemente fundada el 14 de agosto de 1877, después de un proceso iniciado por hombres que buscaban constituir una organización con fines humanitarios. Federico Lembecke fue elegido su primer presidente. 

Pasaron 149 años; cambió Lima, el Perú, la tecnología y la naturaleza de las emergencias. Pero permanece algo esencial: la decisión voluntaria de acudir cuando los demás necesitan ayuda.

DE 1877 AL PERÚ DE 2026

La Cosmopolita nació en una Lima completamente distinta. Hoy sus bomberos sirven dentro de una metrópoli donde una emergencia puede significar un incendio estructural, un accidente vehicular, una fuga de gas, un rescate, una emergencia médica o la respuesta inmediata frente a un terremoto.

Las estadísticas oficiales permiten dimensionar esta realidad. El portal estadístico del CGBVP registra actualmente 248 compañías, aproximadamente 20 mil bomberos y más de 35 mil emergencias, mientras que solo la IV Comandancia Departamental Lima concentra alrededor de 6 mil 525 emergencias en la información mostrada por el sistema. 

Esto demuestra que el bombero peruano contemporáneo ha dejado de ser solamente un combatiente del fuego. Es rescatista, respondedor ante emergencias médicas, operador de materiales peligrosos, especialista en accidentes vehiculares y pieza fundamental de la primera respuesta frente a desastres.

UNA PARADOJA QUE EL PAÍS DEBE RESOLVER

Existe, sin embargo, una contradicción difícil de ignorar: mientras aumenta la complejidad de las emergencias, quienes responden continúan haciéndolo fundamentalmente desde el voluntariado, en el 2026 la propia autoridad bomberil ha advertido públicamente sobre una situación crítica.

En abril de este año, el CGBVP advirtió sobre un déficit presupuestal superior a 4 mil millones de soles, señalando que aproximadamente el 60 % de la flota vehicular se encontraba inoperativa. Esta situación hace referencia a más de 240 compañías que se ven afectadas por esta brecha de recursos. 

Esta dimensión presupuestal en el ámbito de debate no debería reducirse a afirmar que «los bomberos necesitan más dinero». El problema exige una mirada más amplia: planificación de largo plazo, renovación de flota, infraestructura, mantenimiento preventivo, equipamiento certificado, comunicaciones interoperables, capacitación especializada y una política nacional capaz de determinar objetivamente las necesidades operativas de cada compañía, la propia INBP reconoció en su informe de transferencia de gestión de 2025 que las restricciones presupuestales obligaron a redistribuir recursos y replantear estrategias institucionales. 

AUTOR DEL ARTÍCULO.

VOLUNTARIOS, PERO PROFESIONALES

Hay además una idea que el país necesita comprender: voluntario no significa improvisado, las emergencias en la actualidad exigen conocimiento técnico; un incendio estructural requiere comprender comportamiento del fuego, ventilación, hidráulica y protección respiratoria; un accidente vehicular exige técnicas de estabilización y extricación; una emergencia médica demanda protocolos específicos; un desastre requiere comando, comunicaciones, logística y coordinación interinstitucional.

COSMOPOLITA 11: TRADICIÓN QUE OBLIGA A MIRAR HACIA ADELANTE

En ese contexto, los 149 años de la Cosmopolita adquieren un significado especial, una compañía con semejante trayectoria no solamente conserva uniformes, fotografías, máquinas, documentos o nombres. Conserva una cultura institucional transmitida entre generaciones, cada nueva promoción recibe algo que comenzó mucho antes de su ingreso: disciplina, identidad, camaradería y una concepción particular del servicio.

Y esa tradición genera también una responsabilidad. El aniversario debe servir para recordar a quienes construyeron la compañía, pero también para preguntarnos qué Cosmopolita queremos entregar a quienes celebrarán su 150º aniversario en 2027, su bicentenario en 2077 y los aniversarios que vendrán después, preservar la tradición no significa permanecer inmóviles. Significa conservar los valores mientras evolucionan las capacidades.

La Cosmopolita del futuro deberá ser cada vez más técnica, preventiva, interoperable y preparada para responder a escenarios complejos. Tendrá que aprovechar nuevas tecnologías, fortalecer la capacitación, cuidar la salud y seguridad de sus efectivos y transmitir conocimiento institucional a las nuevas generaciones. Imaginar aquella reunión del 14 de agosto de 1877 permite comprender la verdadera dimensión de este aniversario, aquellos fundadores difícilmente habrían podido imaginar los vehículos de emergencia actuales, los equipos de respiración autónoma, las herramientas hidráulicas, las telecomunicaciones modernas o una Lima de millones de habitantes, pero probablemente reconocerían inmediatamente algo: la voluntad de servir.

Por eso, al cumplir 149 años, el mejor homenaje a la Compañía de Bomberos Voluntarios Cosmopolita N° 11 no consiste únicamente en mirar con orgullo su pasado, consiste en asumir un compromiso con su futuro; que el Estado comprenda que invertir en bomberos es invertir en protección de vidas y patrimonio; que la empresa privada entienda que también forma parte de la prevención; que los ciudadanos desarrollen una verdadera cultura de seguridad y que cada generación de cosmopolitas reciba una institución mejor preparada que aquella que recibió la generación anterior, porque detrás de una máquina, un casco o una sirena siempre existe una persona que decidió servir sin preguntar quién necesitaba ayuda.

149 años después, la Cosmopolita sigue de pie.

¡Feliz 149º aniversario, Compañía de Bomberos Voluntarios Cosmopolita N° 11!

¡Honor, Sacrificio y Gloria!

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